RSS

¿Lo dijo o no lo dijo? Filtra lo que lees

14 Ago

Voy a referirme a la noticia de una supuesta carta que habría escrito el futbolista Lionell Messi a los argentinos, y al hacerlo busco desempolvar un tema extrañamente no tan difundido o recurrente como el de la fiabilidad de la información que aparece en Internet. Quise referirme a la mencionada carta, ya que al leerla recordé mucho a mi hijo mayor, Sebastián Adolfo Agüero Rodríguez, quien a sus apenas 10 años es gran admirador de este futbolista y me pude imaginar cual pudo haber sido su reacción al leer la crónica de esta “supuesta verdad”.

La referida misiva, que de manera insólita muchos portales noticiosos, páginas de blog y otros sitios de internet fecharon de forma distinta (06, 07, 09, 11, 14, 17, 19, 21 y 24 de julio), uno hasta tuvo la osadía de hacerlo en fecha 04 de julio, incluso dos días antes de que el mismo contenido de la epístola refiriese la fecha en que supuestamente fue escrita, nos recuerda que debe filtrarse y tomarse con mucha precaución buena parte de lo que se publica en lo que hoy en día suelen llamar como la NUBE (Internet, la Red).

Antes de hacer otras reflexiones sobre el tema, les voy a copiar el texto completo de la carta para que puedan leer y apreciar el alcance que la utilización “errónea y equivocada de estas plataformas puede traer a nuestras sociedades”. La misma la comprimí en espacio para no hacerles tan larga esta Nota Dominical.

Escribo esta carta, con los oídos todavía llenos de los silbidos, que recibiera el día del empate con Colombia, y pienso que no me queda más remedio que dirigir estas letras a la población argentina.
Se supone que soy el mejor del mundo. ¿Quién lo supone? No lo tengo claro. ¿Qué significa ser el mejor del mundo? Tampoco lo sé. Sólo sé que soy un jugador de fútbol al que le ha ido bien. También conozco, y recuerdo mi historia.

De muy chico comencé a jugar al fútbol. No tuve más infancia que la del esfuerzo y el sacrificio para llegar hasta dónde yo sabía que quería llegar. En el medio sucedió lo impensado: mi físico no se desarrollaba de modo tal que pudiera jugar como profesional. La única solución era un tratamiento muy costoso, fuera del alcance de mi familia. Busqué apoyos en la Argentina, mi país, pero no los encontré. Con mis padres golpeamos puertas en vano. Nadie quería arriesgar en un pequeño niño. Incluso River me cerró sus puertas, pensando que no valía la pena.

En ese momento un club extranjero se interesó por mí. Puso tiempo, dinero, médicos. Contuvo a mi familia para que estuvieran cerca de mí. Sin apurar los tiempos me formaron, y por último comencé a jugar. Con organización y trabajo no saltaron ninguna etapa. Ese club era el Barcelona.
Recién allí en la Argentina advirtieron que se perdían la posibilidad de un jugador, y ni lerdos ni perezosos se apuraron a concertar un partido especial de la selección argentina juvenil para evitar que yo jugara para España. Bien por Argentina.

Ahora, cada vez que juego para mi país, y conste que por ejemplo en esta Copa América he donado todo lo que cobré a obras de beneficencia, toda la responsabilidad cae sobre mí. ¿Olvidan que el fútbol es un juego de equipo? ¿Creen que las cosas pasan por arte de magia? ¿No entienden que el fútbol, como todos los deportes, es una cuestión de ganar unos pocos segundos al contrario? Hoy ya no se puede improvisar…

Quieren que Argentina juegue como un equipo local, pero no quieren el trabajo y la organización del club. Quieren que pasen cosas iguales, haciendo cosas distintas.
Sin trabajo y organización no hay modo de llegar al éxito. Ni en el fútbol, ni en ningún aspecto de la vida. A los argentinos parece no importarles nada, comerse una y otra vez a sus ídolos. No les importó endiosar una y otra vez a Maradona, con el objetivo de poder revolcarlo a continuación. ¿Y ahora siguen conmigo?

Me duele decirlo: amo a la Argentina, pero estoy cansado de los argentinos. Estoy cansado de dar explicaciones porque haya quien crea que soy el mejor del mundo. Estoy cansado de que me comparen con Maradona, o con cualquier otro. Me endiosan y después pretenden que me haga cargo de ello. Estoy cansado de que le falten el respeto a mis colegas cuando me comparan con ellos. Estoy cansado de que no entiendan que soy uno más, que cada día se levanta pretendiendo hacer bien las cosas.

Si los argentinos se dieran cuenta de que, más que exigirme milagros a mí, debieran exigir trabajo y organización a sus dirigentes, empezando por los del fútbol, las cosas podrían mejorar. Si no, no importa. Pero a mí y a mi familia déjennos tranquilos.”

Tiempo después, la propia página web del jugador así como sus representantes, negaron la veracidad de tal carta o por lo menos el hecho de que la misma fuese redactada por el jugador rosarino y ficha del Fútbol Club Barcelona. Sin embargo, a pesar de que uno se pueda sentir identificado con el contenido de la misma (en mi caso creo que hay mucho de cierto en lo que respecta a la mala organización del fútbol argentino y al trato desconsiderado de cierta parte de la población de ese país para con “la pulga”), lo verdaderamente importante es que informaciones falsas o premeditadamente alteradas son cada vez más frecuentes por estos medios, algo que debe considerarse por la gravedad que representa, ya que para nadie es un secreto que esta NUBE (Internet) se ha convertido, ERRÓNEAMENTE, en la máxima fuente de búsqueda de información, formación e incluso, como elemento educador del ser humano.

Sé que el tema acerca de la restricciones y la necesaria regulación de la Red es un tema altamente espinoso, pero soy de los que piensa que es MUY NECESARIO un “Cuerpo de Reglas Universales” que normen y sancionen a aquellos que la usan como laboratorios propagandísticos, a los que injurien y plagien conocimientos propiedad de otros, a los que busquen deformar en vez de formar, a los que mienten, pero por sobre todas las cosas, a aquellos medios que usan sus herramientas para desarrollar conflictos, llamenlos de cuarta, quinta o de la generación que sea.

Mientras ese cuerpo normativo pueda irse consolidando, no nos queda otra cosa por hacer sino ser muy cuidadosos y más responsables al filtrar todo aquello que leemos y consultamos por esta vía. De la misma manera, para aquellos que tenemos hijos, es fundamental estar al pendiente de las páginas y otras fuentes de consulta a las que ellos acuden con mayor frecuencia, así como orientarles en todo momento y darles nuestra opinión sobre temas diversos sin permitir que su educación central quede cada vez más a expensas de una Nube virtual.

Esta nota fue publicada por Gustavo Adolfo Agüero Cruz para “El Blog de Gustavo”, gracias a la Herramienta WordPress para BlackBerry Playbook.

Anuncios
 
1 comentario

Publicado por en 14/08/2011 en Curiosidad, Deportes, Opinion

 

Una respuesta a “¿Lo dijo o no lo dijo? Filtra lo que lees

  1. guftahot

    14/08/2011 at 1:24 PM

    Gran Reflexión

     

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: