RSS

Una VENDETTA a la lituana (2da Parte)

18 Jul

Muchos me preguntarán, ¿Gustavo, por qué sacaste esta nota a más de una semana de terminar el torneo y no en su momento?, pregunta lógica por demás. A quienes me hagan o se hagan para sí mismos tal inquietud, debo confesarles que no sólo quise dejar pasar la profunda molestia que sentí ante los hechos sucedidos (así como por el posterior desenlace final de la actitud de la llamada “Maquinaria Verde” lituana) sino que antes de escribir, y dado lo delicado del tema a tratar, mucho era lo que debía profundizar sobre los pormenores de lo que venía sucediendo entre las Federaciones Nacionales de Baloncesto de ambos países previo al Torneo de Repechaje que finalmente se celebró en Caracas, y que dio los 3 últimos cupos de ese deporte a los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

Simplemente no quería escribir sin un asidero sólido y guiado por las pasiones. En ese sentido, habiendo ya recolectado, y de primera mano, la información necesaria así como transcurrido el lapso prudencial para drenar “la tibiera”, aquí les va esta crónica de como se fraguó la VENDETTA.

El resultado deportivo de 100 a 82 a favor del equipo báltico en su careo contra el cuadro Vinotinto era más que previsible y dentro de toda lógica para mis expectativas como mero fanático que asistía ese día al juego, siendo que se enfrentaba el quinto país mejor ubicado en el Ranking de la Federación Internacional de Baloncesto Asociado (FIBA), LITUANIA; sempiterno asistente a cuantos torneos internacionales y ganador de medallas en cuanto podio ofrece este deporte, con una selección venezolana, que en el puesto 22, aunque voluntariosa y con ganas para suplir sus falencias, sólo había asistido a unos Juegos Olímpicos en una oportunidad en toda su historia (hace 20 años exactamente) así como a un sólo mundial de la especialidad.

Con el juego definido, y a falta de solo pocos segundos para terminar, sucedió un hecho que por su curiosidad inusual me devolvió a mi asiento, cuando con una diferencia de casi 20 puntos, el entrenador lituano, Kestutis Kemzüra, solicitó un tiempo para desarrollar una última jugada que ampliara aún más la diferencia con la que ya habían derrotado al equipo local. Como era de esperarse, el combinado venezolano en pleno, empezando por su entrenador, Eric Musselman, reclamó airadamente tal conducta antideportiva y hasta ofensiva para con el gentilicio nacional, ya que deshonrar al vencido, de esa forma y con un juego TOTALMENTE sentenciado y con una gran diferencia (de 18 puntos a tan sólo 4 segundos), en nada tenía que ver con el ensayo de tácticas y al hecho de consolidar el promedio de puntos (importante en estos eventos según el argumento que más tarde esgrimiría el entrenador báltico en la conferencia de prensa posterior al partido, preguntado por los periodistas ante el conflicto que suscitó tamaño desplante).

Algo muy raro estaba sucediendo, y el público, ante la evidente y manifiesta molestia del cuerpo técnico y los jugadores nacionales, dio una gran silbatina al momento del retiro del equipo lituano, más aún luego de que por iniciativa de Venezuela, no hubo el saludo diplomático de rigor que usual y “olímpicamente” se estila en este tipo de competencias internacionales.

Todavía permaneciendo en el coliseo, y molestos por la arrogancia y actitud de los jugadores lituanos, quienes se reían abiertamente en su trayecto a los camerinos por lo que estaba sucediendo con el público y por la molestia de los jugadores venezolanos, comentamos algunos fanáticos “que tal vez” la actitud mostrada por los europeos pueda haberse originado por la ensordecedora bulla y a la presión que constantemente los espectadores quisieron infligir al conjunto lituano, luego de lo cual reflexionamos y sostuvimos cierto consenso en indicar que en todo caso ese tipo de ruidos y sonidos lo hacen los fanáticos en cualquier parte del mundo, más aún cuando es el público local para tratar “de ayudar lícitamente” a su equipo.

Lógicamente, ninguno de nosotros estaba enterado de que la confrontación entre Venezuela y Lituania no comenzó en la cancha sino que se gestó a principios del mes de Diciembre de 2011, cuando se celebró en Madrid la reunión de la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA), la cual tenía el objetivo de escoger la Sede del Torneo Mundial Masculino de 2012 (Repechaje Mundiañ), evento que contaba con el concurso de doce (12) selecciones y que entregaría tres plazas a los Juegos de Londres.

Tampoco sabíamos muchos, que antes de esa reunión, un equipo de África (Angola), dos de Europa (Macedonia y Lituania), además de Venezuela, habían solicitado o eran aspirantes a montar dicho torneo. Menos aún íbamos a saber que en el lapso entre esas postulaciones  y la convención de Madrid, se establecieran las reuniones de los delegados con posterioridad a las visitas a los países concursantes, reuniones en las cuales la lista fue reducida a las propuestas de Lituania y Venezuela solamente.

Ya en Madrid, el ente máximo del baloncesto mundial le otorgó a Venezuela la sede del evento, cita que se decidió celebrar en la ciudad de Caracas del 02 al 08 de julio pasado, especificamente en las instalaciones de El Poliedro de Caracas.

Tal decisión sorprendió a la delegación lituana, en principio dados sus pergaminos y su gran tradición basquetera  (Ostentan tres medallas olímpicas de bronce -Barcelona 1992, Atlanta 1996 y Sídney 2000-,  una medalla de bronce en el Mundial de Baloncesto de Turquía de 2010, así como tres Campeonatos Europeos de Baloncesto -1937, 1939 y 2003-, un subcampeonato de ese evento-1995-, una medalla de bronce -2007-, así como dos séptimos lugares en 1998 y 2006, antecedentes que los convierten en uno de los países históricoa del deporte de las mallas y los aros.

Luego de la sorpresa inicial, vino la irritación de los lituanos, quienes indicaron nunca entender que razones financieras, económicas y logísticas pudieron mediar dado la gran diferencia entre ambos países en esos tres aspectos fundamentales. Lituania, a sólo 20 años de su segunda independencia (se separó formalmente de la ex-Unión Soviética – Comunidad de Estados Independientes – CEI -,  en Septiembre de 1991) es ahora un flamante, sólido, moderno y desarrollado país, erigiéndose en tan corto tiempo en una de las economías más fuertes, no sólo en la zona del Mar Báltico, sino de toda la Europa del Este; Situación que les permitió acceder a la Unión Europea (UE) en el año 2004.

Amparándose en las abiertas diferencias en su favor que daban los datos macroeconómicos mundiales, su furia por la decisión de la FIBA la dejaron conocer los delegados lituanos, quienes manifestaban que poseyendo ellos mucho mejor infraestructura, vialidad, transporte y servicios, le dieran la sede a un país desconocido en el ámbito del baloncesto internacional, uno que ni siquiera tenía un sólo recinto apropiado para albergar juegos de categoría olímpica, subrayando que la FIBA accedía “sospechosamente” a una propuesta de una delegación, la cual se basaba en un plan de remodelar una edificación que hasta hace unos meses albergaba indigentes y otras cosas menos instalaciones deportivas, siendo que ellos contaban con diversas canchas de comprobada capacidad mundial evidenciada en eventos anteriores.

Fue tal la iracundia de los lituanos, que sin rubor alguno comenzaron a despotricar contra los representantes venezolanos, a quienes le proferían abiertamente una innumerable cantidad de adjetivos, cada uno más peyorativo que el otro: monos, sudacas y bananeros, fueron los más repetidos. Pero tal vez la actitud más negativa y reprobable que tuvieron (acusaciones muy graves en mi parecer) fue la de señalar que los miembros del Directorio Principal de la FIBA se habían dejado comprar por los dólares petroleros del gobierno venezolano.

Algunos delegados internacionales comentaron que, sin rubor alguno, los delegados del país del báltico hacían pesadas bromas a sus allegados más cercanos mencionando que tal vez la decisión en favor de Venezuela se hubiese decantado gracias a una maleta parecida a la del ex empresario Antonini Wilson. Incluso, me imagino que motivados por  su dolor, llegaron a “elucubrar” que probablemente, y debido al hecho de la cercanía de Hugo Chávez con Vladimir Putin, se hubiese dado una presión política para que Rusia usara su influencia en los miembros de la FIBA.

Pero las ofensas y los epítetos no se quedaron allí, ya que durante los meses posteriores, incluso hasta por las mismas fecha de realización de torneo, la Federación Lituana de Baloncesto siempre mantuvo quejas reiteradas, casi a diario, acerca de la organización del certamen por parte de la Federación de Venezuela. Los lituanos mantuvieron un constante reclamo por supuestamente no saber a que clase de hoteles iban a llegar, por el tema de los pasajes aéreos (y los retrasos en su entrega, siempre según sus versiones), sobre su desconocimiento acerca de las instalaciones donde iban a entrenarse, así como sobre el tipo de alimentación que les iban a suministrar y el tipo de bebidas o la calidad del agua que les darían.

En fin, siempre tuvieron haciendo exigencias cual estrellas de rock, queriendo hasta saber el tipo de refrigeración en los camerinos, campos de entrenamiento y en la cancha de juego, llegando incluso a exigir que el personal que les atendiese hablara una lengua tan poco usada en el mundo como la lituana.

Ante tal grado de tirantez e incomodidades, el 31 de enero de este año, se realizó en un prestigioso hotel capitalino, el sorteo de los grupos del evento. En esa oportunidad quiso la providencia, “o tal vez el destino”, no lo sé, que ambos países quedaran emparejados en el mismo grupo. Fue precisamente luego de conocer los resultados del sorteo, que el presidente de la Federación Lituana orquestó los planes a seguir para llevar a cabo su VENDETTA A LA LITUANA. Eran dos sencillos planes que siempre fueron desconocidos por los organizadores y la victima principal, justo hasta el desenlace final luego del juego entre Nigeria y “Lietuva”.

Las indicaciones entre los altos federativos y el entrenador lituano consistían en primera instancia, como “PLAN A”, en esperar a ver si el combinado nigeriano le ganaba el primer encuentro a los venezolanos, posibilidad lógica si analizamos que el quinteto africano se ubica una casilla por delante (Posición 21) con respecto al combinado Vinotinto según el famoso Ranking FIFA del que les escribí anteriormente. De suceder tal premisa, el plan sería sencillo, con sólo ganar a los venezolanos se les dejaba fuera de la competición (aunque la directriz fue que la venganza se efectuara “aplastándolos”).

De no darse la victoria de Nigeria y ocurrir lo contrario (lo cual sucedió), en su “PLAN B” procederían a ganar a Venezuela con la máxima diferencia de puntos posibles  (¿recuerdan el incidente entre ambos equipos cuando los lituanos pidieron un tiempo faltando los famosos 4 segundos a ver si extendían su diferencia a 21 puntos?). Obviamente que tal necesidad de un mayor diferencial de puntos era requerido para luego “preparar y esquematizar su juego con los africanos”, a quienes les “permitirían ganar” por un margen que no complicará el pase de los lituanos como primeros de grupo a la siguiente ronda.

Total, aunque nunca en su historia hubiesen perdido con Nigeria, ni con ningún equipo africano antes de LA VENDETTA, bien les valía la pena el sacrificio, ya que la intención prioritaria era “DEJAR A VENEZUELA POR FUERA A COMO DIERA LUGAR”.

Hay diversos testigos que indican que el propio 03 de julio de 2012, en horas de la madrugada, más aún después de los roces entre los jugadores lituanos y venezolanos, el Presidente de la Federación de Baloncesto del país del báltico giró instrucciones al jefe de la delegación lituana para que impulsara una conversación-reunión del entrenador Kemzura con su homólogo nigeriano (encuentro que dicen se llevó a cabo en una habitación del piso 15 del Hotel Gran Melía Caracas), esto previo al juego entre esos dos países, a los fines de preparar toda una estrategia concertada que evitara mayores sospechas.

La idea según la cual acordaron, buscaba mantener a los lituanos a una distancia en puntos por debajo de los nigerianos que les permitiese clasificar a ambos equipos, siempre y cuando esta “desventaja” le garantizara a Lituania conservar el liderazgo del grupo.

Les salió redondo el negocio, ya que lo peor que les podía suceder era que sospecharan que estaban propiciando una situación de juego amañado o “Unfair Play”, situación que para ser comprobada iba a ser muy difícil. Bien valía la pena para los lituanos el riesgo, ya que significaba una dulce venganza ante un equipo y un país al que culparon siempre de haberles arrebatado la organización del torneo a punta de “maletinazos”, algo que sin ánimos de ser o parecer patriotero, pienso que no fue así.

Al final no hubo sanción para los lituanos (incluso nuestros jugadores, entrenadores y expertos prefirieron dejar tan delicado aspecto de lado), los que a su vez además lograron su objetivo principal de obtener un nuevo cupo a unos Juegos Olímpicos (eliminando por cierto a los 3 representantes americanos en el certamen, algo que lamenté más aún). Tampoco sufrieron sanción los nigerianos, que si bien es cierto luego incrementaron de tal manera su desempeño que lograron su clasificación histórica a Londres 2012, bien sabemos que sin esa “ayudadita” o favor recibido de los europeos, no hubiesen pasado siquiera de primera ronda.

Así las cosas, y ante el peor escenario que pudimos tener los venezolanos en esas instancias, apenas terminado todo este lamentable desaguisado (muy doloroso para Venezuela por cierto), no tenía ningún ánimo de escribir, igual tampoco lo iba a hacer con objetividad. Fueron días en que no pude hacer otra cosa sino imaginarme a los delegados lituanos sentados en uno de los varios restaurantes lujosos del hotel, disfrutando de una gran cena, rociada a su vez por los mejores licores de los muchos que les pudo suministrar este mi país, al que ellos denigraron desde mucho antes y sin conocernos.

¡Qué Paradojas tiene la vida!, ellos celebraban a todo trapo en un muy buen hotel y con una mejor comida del país bananero y de monos en que pensaban que iban a pernoctar, país al cual además ofendieron doblemente con su forma de jugar “vendiéndose” para dañarnos. Sabrá Dios porque les permitió hacer todo lo que hicieron sin sufrir consecuencias. En fin, la nota termina con otra imaginación propia según la cual se fueron  celebrando en compañía de Horacio Muratore, el Presidente de la FIBA región América, ese quien mantuvo un silencio de monje sobre el tema durante todo el evento, personaje que estuvo más pendiente de “su agradecer supuesto” a las autoridades venezolanas por la organización del evento, cosa que hacía cada vez que podía, con excesiva adulación, como esas que provienen de personas falsas y perniciosas.

Me imagino a este individuo en “su verdadero fuero interno” feliz gracias al incuestionable esfuerzo que en recursos y trabajos hizo Venezuela, de lo cual este señor vio mucho provecho, si se mira por los cuantiosos ingresos que el torneo dejó en las arcas de su organismo. Ya me imagino el brindis final de estos personajes:

Ya me los imagino, con el argentino a la cabeza diciendo: ¡¡¡Brindemos Señores!!!, Ustedes lograron su VENDETTA, clasificaron por enésima vez que era lo que querían, mientras yo logré mis billetes y de paso tuve una “semanita” con vacaciones pagas y con todas las prebendas que dan a sus huéspedes estos países petroleros y “manirotos”.

Esta nota fue escrita por Gustavo Adolfo Agüero Cruz para ser publicada en ”El Blog de Gustavo”, gracias a la herramienta de WordPress para Blackberry Playbook.

Anuncios
 
 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: