RSS

PNL: ¿Qué es lo que se quiere? ¿Cómo hacer para avanzar hacia algo mejor? Cómo te defines, así actúas.

30 Oct

¿Acaso será el vino de la victoria o la amargura de la derrota?

Dado el éxito que en mis lectores generaron las notas acerca “¿De que depende el que seas feliz?” y “La importancia de cerrar ciclos en la vida”, ahora he querido escribirles sobre un tema que como todos los que tienen que ver con el crecimiento interno así como con los anhelos y proyectos del ser, es difícil de manejar por las personas.

Quiero hablarles específicamente de como definir lo que realmente se quiere y lo que es más importante aún, como hacer para siempre avanzar hacia algo siempre mejor. Para ello es necesario que les indique que todo lo opuesto a ello, a marcar objetivos, es pensar en problemas. Pensar en los problemas centra la atención en que todo está mal. Hay quienes se pierden en un laberinto de problemas buscando las causas y el por qué les suceden esas cosas, en lugar de preguntarse ¿Qué es lo que quiero?, ¿Cómo hago para avanzar hacia algo mejor?.

Es importante habituarnos a tener pensamientos positivos. Hay quienes se habitúan a hablar siempre de los problemas y a victimizarse de ellos. Mis experiencias antes de entrar al mundo del coaching, antes de que buscase herramientas para centrar y consolidar mi ámbito interno, mi espiritualidad y mi condición humana, ha hecho que cada día más me convenza del enorme poder que tiene la mente del ser humano. Las decisiones que tomamos determinan la calidad de nuestra vida.

Por ello es importante ver, elegir y hacer aquello que nos de satisfacción. Piensa en los sueños que deseas cumplir y conviértelos en metas reales. Observa que actitudes quieres cambiar que te harán sentir mejor y que te ayudarán a optimizar tus relaciones. A nuestra mente le gusta que le demos significados, que la focalisemos y dirijamos. Te sugiero dirigirla entonces hacia algo muy positivo y provechoso, que diseñes tu vida con fe, con paciencia, constancia y perseverancia, y acostúmbrate a felicitarte por cada logro y reto alcanzado.

Pregúntate si lo que estás haciendo hoy te acerca al lugar en donde quieres estar mañana

Si sientes que algo bloquea los cambios que deseas, fíjate si son tus hábitos, pues son el enemigo número uno para lograrlos. Recuerda también que así como te defines, así actúas. Nuestras vidas se han vuelto tan automáticas, llenas de innumerables responsabilidades y problemas, que hasta nos olvidamos de nosotros mismos. Te has preguntado en algún momento ¿Quien soy? ¿Cómo te defines a ti mismo? ¿Cómo te definiste en el pasado y como te defines ahora?.

Algunos habrán usado en sus definiciones palabras como: Soy bueno, amable, sincero, honesto, responsable. Otros quizá se respondan: Soy tímido, malhumorado, despistado, nervioso, etc. El definirte puede ayudarte a tu autoconocimiento en este momento. Fíjate si algunas de tus descripciones pueden estar siendo perjudiciales para ti. Muchas de tus proyecciones actuales son reflejos de experiencias del pasado. ¿Qué clases de etiquetas estás usando que puedan estar negando el desarrollo de tu potencial?

Cuando eras niño o niña, ¿Qué clase de mensajes recibiste de tus padres, maestros, amigos o de tu entorno?. Es muy probable que hayas escuchado frases como estás: “Eres malo o mala para las matemáticas”, “No sirves para la música”, “siempre te portas mal”, “eres insoportable”, “eres muy terca o terco”, “eres muy desordenada o desordenado”, “rebelde”, “siempre vas a ser un bueno o buena para nada”, “eres muy inamadura o inmaduro”, etc. En ese sentido es muy importante que reflexiones que muchos de esos comportamientos que te paralizan, son etiquetas que aprendiste del pasado.

Fíjate cuales etiquetas o descripciones de ti están evitando que asumas riesgos y tomes decisiones en tu vida, es necesario que las ubiques para que las puedas ir tratando hasta que te las puedas quitar de lleno.

Hay otras etiquetas que nos imponemos para evitar los cambios, tomar decisiones, soltar hábitos o cosas que no nos gustan, por lo que comenzamos a decirnos: “Soy demasiado viejo o vieja”, “muy torpe”, “siempre he sido así”, “soy tímido o tímida”, “yo no sirvo para cambios”. Cuando nos encontramos con situaciones que nos disgustan, en lugar de aceptarlas, nos engañamos poniéndonos etiquetas. Entonces decimos: “No soy bueno o buena para eso”, “tengo mala suerte”, “yo no puedo”.

Cuando te identificas con esas etiquetas negativas, garantizas que no te esforzarás en lograr cosas en tu vida. Mientras más identifiques tus etiquetas, comprenderás mejor tus actitudes en el presente. Fíjate cuales etiquetas o descripciones de ti están evitando que asumas riesgos y tomes decisiones en tu vida, es necesario que las ubiques para que las puedas ir tratando hasta que te las puedas quitar de lleno.

 

Anuncios
 
Deja un comentario

Publicado por en 30/10/2012 en Curiosidad, Opinion, PNL

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: