RSS

La Geoestrategica Política Internacional de los Precios del Petróleo y su incidencia en Venezuela

02 Dic

Tanque de Guerra PetroleroSe veía venir, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), como algunos esperaban, no tomaría la decisión de recortar sus niveles de producción para impulsar una subida de los precios del barril. Ya Arabia Saudita, a través de algunos de sus altos funcionarios, y en diversas noticias filtradas, había dejado escapar (a propósito o no) que el gobierno de Riad estaba dispuesto a aceptar unos precios incluso inferiores al piso ya alarmante para algunos productores, de 70 dólares por barril de crudo, hasta por un período de un año o dos, esto con la supuesta intención de hacer menos rentable las inversiones que han permitido a países como EEUU, aumentar su producción petrolera gracias a la extracción del crudo proveniente del esquisto, el cual, para quienes no lo saben, es un tipo de roca a la cual siempre se adhiere gran cantidad de petroleo y gas, los cuales hasta hace poco eran inaccesibles debido a que no existía la tecnología necesaria que los separase de la piedra.

Según esta tésis, lo que buscaría no sólo el gobierno saudita, sino el de los otros dos emiratos árabes de la zona del golfo (EAU y Kuwait), es provocar una guerra de precios con los productores estadounidenses, y esto con la intención de que al mantener los precios bajos, estos inducirían a hacer poco rentable la extracción petrolera que se basa en el esquisto, la cual algunos expertos internacionales han indicado que para ser rentable, se debe desarrollar con una cesta petrolera ubicada en 90 dólares por barril. Sin embargo, debo decir que esto sería así, si no tomásemos en cuenta dos factores importantes que me hacen temer que las intenciones de estos productores árabes no va por ese norte, sino por uno que sería de proporciones nefastas para Venezuela.

¿Qué por qué digo esto? Porque por un lado, esta fijación del precio rentable para el esquisto lo estarían haciendo sólo con base en el referencial de producción, y no de acuerdo al hecho de que ese precio debe presupuestarse con respecto al proceso completo de extracción, por lo que tal hipótesis no considera que muchos productores estadounidenses de la zona de Dakota y Texas, como es lógico, ya habrían negociado, pactado y contratado plataformas, a través de un importante desembolso de buena parte de sus ganancias, en más inversiones que reditúen su sector, hecho que los ha fortalecido de manera importante, por lo que algunas estimaciones ciertas nos indican que incluso con un precio internacional de 75 dólares por barril, Estados Unidos continuaría aumentando su producción con referencia al esquisto.

Para que vean que una baja en los precios no derrotará tan fácil la producción de esquisto, una noticia aparecida en el diario estadounidense The Telegraph, el 14 de noviembre de este año, informaba que Estados Unidos podría llegar a producir 14,2 millones de barriles diarios en 2020, lo que según el articulista le garantizaría a ese país una larga era de precios petroleros bajos. En esa misma onda, otros periodistas y articulistas internacionales entre octubre y noviembre de 2014 indicaban que para sacar del mercado al petróleo de esquisto los precios deberían ya no caer por debajo del precio que les mencioné en el párrafo anterior, sino más abajo de los 60 dólares por barril, inclusive debiendo situarse en 50 dólares. Dejaban claro estos columnistas que este último precio excedería con creces la capacidad de Arabia Saudita de mantener esa guerra de producción a bajos costos. Sin embargo, todas las fuentes en lo que si estaban de acuerdo era en pronosticar, que lo que los sauditas sí podrían lograr era introducir un elemento de incertidumbre sobre la rentabilidad del petróleo de esquisto, suficiente como para desestimular las inversiones en ese sector.

Algunos me dirán, pero es que los precios ya bajaron la frontera de los 70 dólares y amenazan con situarse en 60 o menos como inferían los entendidos, que su cotización ha bajado al menos un 30% o más desde el mes de junio de 2014, lo que indicaría que esta si sería entonces la política de los tres grandes exportadores árabes del Golfo, países además pertenecientes a la OPEP. Más aún cuando según las mismas fuentes gubernamentales, Arabia Saudita, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos están en este momento produciendo y exportando al tope de su capacidad.

Ante la evidencia de esto último, a esos entendidos yo les preguntaría ¿Si fuese así como lo han pensado, por qué entonces sigue el incremento sistemático de la producción del petróleo de lulita en Estados Unidos?, ese que según los últimos datos se sitúa en 8,8 millones de barriles diarios ¿No creen, que a juzgar por sus estimaciones ya hace al menos uno o dos meses atrás ya la propia Casa Blanca hubiese hecho algo para desalentar esa producción, a la vista de las perdidas que le estaría generando el incrementar su petróleo gracias al esquisto?

Sobre el particular, en mi opinión, la referida caída en los precios del crudo se debe a otra arista, o incluso a la convergencia o sumatoria de algunas más. En ese sentido, de acuerdo a los expertos en materia petrolera, dos razones más podrían estar impulsando la decisión de Arabia Saudita, y por extensión de sus otros dos socios del Golfo, de sobreproducir con miras a deprimir los precios, al igual que esa otra hipótesis de la cual ya escribí al principio (la de desmotivar la producción de esquisto en EEUU).

Según han calculado ciertos analistas europeos y norteamericanos del área política, habría otra motivación, que de acuerdo a mi óptica, también tiene algo de asidero pero no es del todo asertiva y menos decisiva, esa que apuntaría a un supuesto convenimiento entre Arabia Saudita y Estados Unidos destinado a colocar contra las cuerdas a sus rivales geopolíticos, o sea, Rusia e Irán. De la misma manera también hay algunos más osados articulistas y académicos, entre los que me encuentro, que vislumbran una tercera hipótesis, la más perjudicial para nuestro país a mi entender, esa que por lo visto recientemente en la escena internacional y por como se están sucediendo los acontecimientos, es la que estaría conformándose y consolidándose de cara al futuro, y no es otra que la necesidad de los países árabes petroleros del Golfo, así como otros OPEP y NO OPEP, de expandir sus cuotas de mercado en el cada vez más consumista continente asiático.

Cualquiera de las dos razones anteriores podría ser válida, una con más matices que otra, pero ahora desglosemoslas a los fines de que cada uno de Ustedes las evalúen, escogiendo aquella en la que más crean, y se den una idea de lo que le avecina a Venezuela en los años por venir:

La posibilidad de que exista un arreglo entre el gobierno estadounidense y el árabe-saudita, que para mí no está del todo clara en este caso, debo reconocer que posee elementos que pueden parecer serios y creíbles en primera instancia. Tenemos que recordar que estos dos países siempre han sido cercanos en materia de política exterior, incluso hasta por el hecho de que el país de las mezquitas sagradas y piedra angular del Islam, es reconocido como el aliado más importante de los estadounidenses en la región después de Israel ¿Qué paradójico, cierto?

De igual manera se tendría que valorar que siendo que Riad ha utilizado históricamente el petróleo como herramienta conectora, pero también como arma geopolítica y diplomática, siempre de la mano un factor con el otro, aunado al hecho de que USA frecuentemente ha utilizado a sus aliados en diversas regiones y ámbitos para socavar y desestabilizar a su antiguo máximo rival, Rusia, no sería descabellado pensar que la intención de una “supuesta reducción concertada” de los precios del petróleo entre ambos países, estuviese diseñada para lograr afectar no sólo a Moscú, sino como bala que se aprovecha para alcanzar de una sola vez dos objetivos, a Teherán, país que se sustenta en el petróleo para apalancar sus industrias más promisorias, como la automotriz, la de la construcción, y aquella tal vez por la que más se preocupa Washington, la termonuclear y la nuclear propiamente dicha. De acuerdo a este escenario, nada debería extrañarnos un pacto no revelado entre Estados Unidos y Arabia Saudita y sus aliados del Golfo.

Ahora bien, así como desestimé el primer escenario, justamente voy a usar ese mismo argumento para no coincidir con quienes alegan sobre la factibilidad de aquel del que acabo de escribirles, ya que no tiene sentido, no parece viable según la Real Politik, que EEUU participe de un acuerdo como el antes mencionado con Arabia Saudita, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos, más aún cuando el mismo vaya a ir en contra de las inversiones estadounidenses en el desarrollo de su producción de esquisto (de hecho ya las estaría afectando), así como en las investigaciones para ir adecuando nuevas tecnologías que hagan más barato y rentable esta producción. Por lo tanto, no veo realmente propósito rentable y lógico que puedan sustentar beneficios políticos, pero sobre todo económicos que justifican ese gran riesgo de afectar su propia industria.

Centrémosnos ahora en el tercer escenario, el que de todo corazón quisiera que no se materializara, ya que de ser esta la opción en darse, no dudo que por no ser temporal sino más bien una política de largo alcance en tiempo, planificación, desarrollo y rentabilidad, sería la de consecuencias más inmediatas en lo negativo, así como catastróficas para Venezuela. Esa hipótesis no es otra que la de la búsqueda no sólo de los países árabes del Golfo, sino de todos aquellos OPEP y NO OPEP, por ganarse cuotas del mercado petrolero asiático.

Al respecto, debemos analizar bien los hechos, veamos las conductas y las características que han marcado el mercado petrolero desde hace un año para acá. Si se han percatado, Estados Unidos ha ido aumentado aceleradamente su producción petrolera, supuestamente en la ruta hacia la autosuficiencia energética, algo que ha hecho que haya dejado de comprarle crudo a algunos de los países a los que tradicionalmente les compraba con anterioridad, como en el caso de Nigeria. Esto quiere decir, que con tal política, no sólo el país africano, sino muchos de sus proveedores externos, como es el caso de Venezuela, irán progresivamente siendo sustituidos como suplidores de petróleo para el mercado estadounidense, contumaz en nuestro caso, cuando de manera unilateral Caracas ha orientado cada vez más, parte de su producción de crudo, a otros mercados no tradicionales, como en el caso de China y Cuba, que si bien gubernamentalmente se justifican como en pago por prestamos de dinero y de servicios, también han hecho que sus compradores históricos, comiencen, de manera precavida, a evaluar a otros suplidores.

De igual manera, la gran contracción y las cada vez más negativas perspectivas que refleja el mercado europeo, ayudan a hacer más apetecible y deseado el acceso al virgen y vasto mercado asiático. Esto lógicamente ha hecho que se desate una vertiginosa competencia de países exportadores que en carrera fratricida luchan por obtener sus cuotas y sus espacios privilegiados en ese mercado asiático, ese en el cual hoy día se centra el mayor crecimiento de la demanda petrolera mundial. En ese sentido, se ve mucho más lógico que la acción concertada entre Arabia Saudita y sus otros dos socios, esté orientada en realizar un movimiento contundente basado en grandes cantidades y volúmenes de exportación de crudo, por supuesto que a precios tan bajos que sólo ellos pueden asumir a nivel internacional, algo que de seguro están considerando una medida muy astuta que les permitirá en el futuro cercano, una mejor colocación y un mayor pedazo del pastel llamado “Mercado Petrolero Asiático”

Para mi no hay ninguna duda que con esa política geoestrategicamante diseñada, pero que también es arriesgada, el mundo árabe petrolero busca dar un golpe en la mesa para asegurarse el posicionamiento privilegiado que busca en Asia, con el cual de una manera u otra, estaría frenando la ubicación de sus competidores en esa vasta y si se quiere virgen región.

Cómo quiera que sea, como les mencioné antes, está última opción es la que más afecta a Venezuela, ya que no es temporal como las otras dos opciones anteriores, ya que el intento de los países petroleros árabes del Golfo por evitar la producción de esquisto estadounidense sólo puede ser viable por un tiempo corto, y sólo asustando a los productores con una baja de precios temporales, pero no mediante una guerra prolongada que igual no les beneficia. Asimismo, y de acuerdo al mismo análisis, es poco probable y justificable ante sus instituciones y su opinión pública interna, el sostener una guerra geopolítica de precios deprimidos indefinidamente con Rusia e Irán, que tampoco les sería rentable en el largo plazo y que les afecta también en el seno de sus economías a lo interno, cosa que es totalmente distinto al hecho de las ingentes ganancias que les reportaría el volcarse al mercado asiático, ya que sería factible aceptar de manera permanente menores precios a cambio de mayores volúmenes de venta.

Obviamente habría que resaltar que esto último afectaría sobremanera, economicamente y geoestrategicamente a Venezuela, toda vez que a diferencia de otros, nuestro país ya se había posicionado tempranamente en Asia, por lo que esta nueva caracterización de Política Internacional, así como el nuevo enfoque de la política exterior no sólo del mundo árabe petrolero, sino de otros países exportadores, sean OPEP o no, puede ver seriamente erosionada nuestra ventaja competitiva y la colocación por antiguedad y preferencia en ese mercado asiático.

En todo caso este último es un tema extenso que terminaré de desarrollarles de mejor manera en mi próxima nota, ya que dado su vital importancia, debe ser visto, entendido y analizado con la profundidad que merece.

Anuncios
 
Deja un comentario

Publicado por en 02/12/2014 en Espectáculo

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: