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La otra cara de la verdad del desabastecimiento en Venezuela.

29 Dic

DesabastecimientoSiempre he sido de los que piensa que en la situación de total desarticulación que sufre la nación venezolana, es tan culpable el sector oficial-gubernamental, como el mal llamado sector opositor (o más bien, ese pequeño grupo de actores políticos que han pretendido usufructuar la visión, posición y descontento de la otra mitad del país). Llevo más de 10 años convencido de ello, de la gran pena y el gran peso que significa para Venezuela, verse desasistida y en medio de una pugna mortal entre dos bandos igual de negativos y perjudiciales para ella, que sólo quieren controlar el poder absoluto sin importan en nada el gentilicio, la nacionalidad, la bandera, el colectivo, la sociedad toda.

Y justo estaba pensando en ello, cuando cayó ante mis ojos un artículo de prensa de uno de los medios de comunicación escrita perteneciente a alguno de los bandos que tienen a Venezuela destrozada por culpa de esa guerra por el control total y/o absoluto del poder. Me detuve a leer y analizar lo que sobre el grave desabastecimiento de productos a todo nivel en Venezuela estaba sucediendo (como buen profesional debo sopesar siempre ambas caras de la moneda, así como contrastarlas con la realidad), y me decidí a compartir informaciones y hechos que el común de los ciudadanos no manejan, tan embebidos como están en su diatriba diaria, fundamentalmente porque no se dan cuenta que son parte de un juego de laboratorios en el que cada sector político-económico les trata cual conejillos de india en la búsqueda de coronar sus intereses.

Comenzaba el artículo pro-gobierno, dejando en claro aquello de que lo del desabastecimiento era y es producto del uso de mecanismos propios de la lógica de mercado del capital para reducir o limitar la oferta de bienes esenciales de consumo masivo. De primera mano parecía que la nota se iba a desviar en un mero acto del desarrollo de informaciones manidas y llenas de conceptos ideológicos, pero esto no fue tal, más bien dejó muchos insumos para el debate académico y para el análisis de la más pura practica económica, informaciones y aspectos que serían importantes de leer y de reflexionar por parte del lector.

Al respecto, ya hablando de la nota en sí, para los miembros del bando oficialista o gobernante, entre los mecanismos de los cuales hablaban al principio de la misma, se incluyen técnicas de mercadeo que buscan modificar la conducta del consumidor al momento final de la venta. Estos opinadores sustentan su punto de vista indicando que se han desarrollado sistemas no formales de distribución, contrabando de extracción y reducción deliberada de la producción, con la supuesta alegación de falta de algún insumo.

En el artículo intentan indicar que este tipo de mecanismos son utilizados de manera habitual por los grandes y medianos comerciantes en diversos países, quienes utilizan el proceso de circulación de las mercancías en la economía, siempre al borde de mecanismos y subterfugios legales, o sea, no considerados ilegítimos, con los cuales esquivar la regulación de precios y una adecuación de la economía. En ese sentido indican que tal practica está aconteciendo actualmente en Venezuela.

Para justificar su tesis resaltaron varias claves que según ellos nos pueden hacer entender como desde el otro bando, llevados de la mano de los grandes dueños de industrias, fábricas, empresas y comercios, se podría estar induciendo este duro momento que vive nuestra nación, siempre a través del desabastecimiento prolongado y severo.

Tales claves se las reproduciré de manera textual, solamente evitando aquellas palabras y frases idiomáticas que pretenden darle al texto un cuño o sello ideológico, o aquellas otras que prejuzgan y son peyorativas sin realmente demostrar la sustentación en firme de un argumento.

Desviación de materias primas en la elaboración de “Nuevos productos”

Uno de los mecanismos usados frecuentemente, es el desarrollo de nuevos productos a partir de la materia prima o insumos base de productos esenciales. Por ejemplo, en el caso de la harina precocida de maíz se observa como los fabricantes han introducido variedades dirigidas a la elaboración de empanadas. Con respecto a ese mismo rubro, uno de los principales en la diaria alimentación del venezolano, hay otro “Modus Operandi” por el cual trasladan esa misma materia prima, desvíandola para el desarrollo de mezclas para la elaboración de cachapas, una especie de arepa de maíz tierno. Todos estos nuevos productos se ofrecen a precios sustancialmente superiores a los regulados, pues parte del propósito de su creación es maximizar las ganancias del fabricante.

Estos mecanismos que intentan desviar los han incrementado y exagerado hasta dimensiones casi ridículas. Por ejemplo se han introducido al mercado versiones de productos enriquecidos como el mal llamado “Arroz Saborizado”, o arroz de mesa condimentado o coloreado. De esa manera lo presentan como un producto “Premium” al cual no se aplican los precios establecidos para versiones de uso masivo. Si observan detalladamente cuando vayan a un Supermercado, verán con frecuencia que se puede conseguir este tipo de productos en sus anaqueles, o sea, aquellos que son producto de la supuesta  diversidad de versiones de un mismo rubro (arroz saborizado, arroz coloreado, arroz aromatizado, arroz de mesa condimentado), pero nunca el original.

De igual forma sucede con otros items, con los que hay situaciones muy parecidas, como por ejemplo la leche para lactantes y menores de dos años. Si se ponen a detallar, las fórmulas infantiles han registrado un incrementos de entre 60 y 80 por ciento en los últimos seis meses, hecho al que se une la aparición de “nuevos productos derivados de ese rubro”, a los cuales sólo le agregan la frase “vitaminas y minerales”, con la que supuestamente reemplazan aquellas formulas de menor costo, las cuales muy poco se consiguen en los expendios de alimentos.

[Para los articulistas hay un ejemplo extremo sobre esa situación], el de una formula infantil de la empresa Nestlé, comercializada con la marca Nan, a un precio de 8,40 bolívares en su presentación de 400 gramos. Se trata de una versión regulada que la empresa debe producir conforme a requerimientos legales y sin embargo su disponibilidad es excepcional (por irrisoria). Pero por el contrario, la que si se consigue con frecuencia es esa misma, pero con otra etiqueta, y por ende, con un costo 12 veces mayor (es decir, con un valor de 103 bolívares promedio). [Según el artículo] es sencillamente improbable que haya algún componente en esta presentación que justifique un incremento del precio en más del mil por ciento.

Otro ejemplo de lo que ellos llaman “La Guerra Económica”, también referida a la misma línea de los lácteos, es el inherente a los derivados con base de leche como los Yogurts líquidos, las chichas y bebidas achocolatadas, productos que si se consiguen abundantemente, mientras escasea la leche en polvo en sus distintas versiones. En la reflexión de esta nota, el articulista indica que si se usaran estos productos como sustituto de la leche para compensar necesidades nutricionales, los costos serían sencillamente insostenibles, añadiendo que tal practica deleznable, por inducir la reducción en la alimentación del venezolano, la utilizan en no menos de 12 rubros alimenticios de uso masivo con los cuales someten a la población a un proceso de “pauperización económica” en la cual utilizan como herramientas y/o armas, la incidencia en la falta de harina de trigo, de pastas de sémola, de aceite vegetal, de margarinas, de azúcar, de caraotas, de frijoles, así como las ya mencionadas harina precocida de maíz, el arroz de mesa y la leche tanto en polvo como líquida.

Para el escritor del mencionado artículo, tal vez el producto con el que han querido masificar sus intenciones, el mismo que usan como principal propaganda a nivel internacional, el papel higiénico, es el caso más ilustrativo de todo lo que hay detrás de la gran crisis económica y de productividad que atraviesa Venezuela. El papel higiénico de uso doméstico sufre severas restricciones, llamando la atención el que las otras líneas industriales de estos productos, como lo son los rollos de gran tamaño para baños públicos, las toallas de papel, así como otros similares, hayan mantenido su disponibilidad en el mercado, situación que también se evidencia con respecto a las servilletas, toallas de mesa y de cocina.

Si a ello agregamos que la empresa trasnacional encargada de la elaboración de estos productos de higiene personal ha introducido nuevos rubros como toallas de mayor longitud a la del papel higiénico convencional, con precios aumentados hasta en un mil por ciento con respecto a los regulados, estamos en presencia de toda una estrategia más que pensada, y con un fin específico. Más aún cuando es notorio que se trata de un producto de uso íntimo, sobre el cual han hecho todo tipo de campañas y chistes que pondrían de relieve el supuesto deterioro de la economía venezolana.

Con respecto a otros productos de la cadena alimenticia, aquellos de consumo masivo no esenciales, si se percatan bien, se mantienen disponibles en el mercado formal. Eso incluye galletas, mermeladas, enlatados marinos, golosinas, chocolates en barras, entre otros.

La mano de las Transnacionales, Importadoras y Comercializadoras en el Desabastecimiento

En la linea central de la información, destacan que “todos los productos con escasez poseen altos niveles de industrialización y son elaborados por grandes corporaciones transnacionales o con conexiones muy estrechas con estas. Entre estas se debe mencionar a Nestlé, Procter & Gamble, Kimberly-Clark, Cargill entre otras. A su vez estas corporaciones mantienen alianzas con sus contrapartes venezolanas privadas, como Polar, dedicados a la producción, distribución e importación, quienes son las que manejan las redes de distribución de alimentos al por mayor, así como a los grandes y medianos supermercados.”

Para los medios oficialistas, la élite comercial-importadora es la que maneja la industria de la publicidad de los grandes medios de difusión y por tanto, de la llamada industria cultural, agregando que por esa vía controla a los voceros y actores políticos que adversan a la que han dado por llamar “la revolución bolivariana”.

Como ejemplos de como el control de estas cadenas de distribución son utilizadas para afectar la seguridad alimentaria de la nación, hacen referencia a lo que sucede con rubros como los vegetales y las hortalizas. Para ellos, los productos alimenticios no industriales o de consumo directo, como los vegetales y los quesos artesanales, presentan una mayor disponibilidad, pero sin embargo registran importantes variaciones e incrementos de precios según el mecanismo de comercialización. Los grandes y medianos supermercados y distribuidores convencionales manejan precios que pueden hasta duplicar los que presentan aquellos distribuidores informales que ofrecen los productos en ferias y mercados callejeros desde el mismo vehículo de transporte.

Es obvio que los componentes de costos incorporados desde los centros de comercialización formal son de muy alto impacto en estos rubros, hecho que debe considerarse aún más por el hecho de que son productos que no son susceptibles de ser regulados o estar supeditados a control de precios.    

Con respecto a las carnes, las proteínas de origen animal como carnes bovinas, porcinas y pollo, registran una disponibilidad aceptable pero con importantes aumentos de precios. Los incrementos durante el año, y especialmente desde mayo, superan el 80 por ciento en todos los casos. Si bien los principales rubros como cortes de carne vacuna y el pollo tienen precios regulados, casi todos los establecimientos comerciales formales los ofrecen por montos muy por encima sin recibir penalizaciones de las autoridades.

Los controles sólo se aplican a las grandes cadenas de supermercados. Llama la atención que rubros como el cerdo han comenzado a tener mayor presencia en las neveras y sus precios han crecido a menor velocidad que la carne bovina. El pescado también se localiza con más frecuencia en expendios de calle, con precios muy cercanos a la carnes, mientras que especies muy nutritivas como las sardinas frescas se compran por precios 7 u 8 veces menores al de la carne bovina.

¿No les parece paradójico, pero a la vez esclarecedor, que en todos los casos se registre una mayor disponibilidad y menores precios en aquellos rubros con menos requerimientos industriales o con controles sanitarios menos complejos?

Pero si nos vamos a otros rubros no alimenticios, esos que tampoco son considerados como prioritarios, pero que son considerados necesarios para la vida diaria, como aquellos productos relacionados con el mantenimiento y funcionamiento de las viviendas, es más que alarmante el incremento de precios que han sufrido. Como ejemplo podemos mencionar los grifos para lavamanos y fregaderos, así como a los bombillos ahorradores, para mencionar sólo dos. En el caso de los bombillos de bajo consumo, cuyo uso ha sido promovido por la industria de electricidad para estabilizar el consumo, cuestan al menos cinco veces más que a principios del año. Es decir, de alrededor de 30 bolívares pasaron a costar al menos 150 bolívares. Esta situación no sólo se traduce en perjuicios económicos para los usuarios, sino también para el programa de ahorro energético que intenta llevar a cabo el Estado venezolano como parte de los mecanismos para solventar la “crisis eléctrica” por averías y consumos en exceso.

Otra línea de productos con muy elevado crecimiento de precios es el de la plomería y grifería. Aquellos componentes expuestos a fallas frecuentes como mangueras, canillas y grifos tienen precios con aumentos superiores al mil por ciento. Un grifo para lavaplatos de categoría económica cuesta actualmente 600 bolívares, lo que equivale a 6 días de salario mínimo normativo.

Y si nos referimos al sector de los servicios, podemos darnos cuenta como algunos servicios públicos básicos han sufrido grandes ajustes de precios pese a que los más esenciales están regulados o son operados por el Estado. Uno de los más afectados es el transporte público superficial, ese que mayoritariamente está en manos de particulares organizados en asociaciones empresariales por rutas. En el caso del transporte en las ciudades, el incremento no ha superado el 30 por ciento, pero en el servicio suburbano, que involucra a ciudades cercanas y grandes áreas metropolitanas, los incrementos superan el 60 por ciento. Por ejemplo los costos del pasaje entre las ciudades de la Gran Caracas pueden representar entre 30 y 40 por ciento del actual salario mínimo normativo.

Algo parecido sucede con el servicio que presta la banca privada, la cual, intentando sortear los compromisos que le obliga la ley del trabajo vigente, sobre todo lo inherente a la nueva jornada laboral que incluye el disfrute de dos días libres por semana, han optado por suspender operaciones los días sábados y domingo. Así evitan que el personal de guardia reciba pagos extras y que disfruten los días de asueto entre semana. Como consecuencia de esto, agencias que prestaban servicios los sábados ya no lo hacen y el efectivo en los cajeros electrónicos se acaba los domingos, por no existir equipos de trabajo que vuelvan a abastecerlos en esos días.

Indudablemente que eso impacta en forma alarmante la dinámica de la economía, así como la calidad de vida y la tranquilidad de la población.

Como conclusión, el artículo hace ver que todas estas medidas o acciones premeditadas tendientes a generar escasez dosificada, tienen como objetivo último, causar molestias y generar rabia entre la población, ello a través de la autolimitación de los productos que articulan la dieta habitual, con los cuales, al restringirte uno, o al inducir la falta de otro, te imposibilitan la preparación adecuada de tus comidas, o el normal desenvolvimiento de tu vida cotidiana. Esto, buscando que el impacto sobre la calidad de vida sea determinante, destacando que por lo general lo hacen a través del desabastecimiento de productos que no son exclusivos de un fabricante, por lo que la carencia no se limita a una marca o empresa, y puede ser atribuida al gobierno como se ha venido haciendo.

¿Tú que opinas de todo esto?

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1 comentario

Publicado por en 29/12/2014 en Espectáculo

 

Una respuesta a “La otra cara de la verdad del desabastecimiento en Venezuela.

  1. Jose Manolo Briones Rivera

    10/06/2016 at 5:03 PM

    vaya!!!!!! impresionante. Que lastima que el mundo no se de cuenta de la realidad . Como se dejan manipular por esa prensa corrupta. Como manipulan sus formas de pensar. No se dan cuenta que estan siendo usados como borregos. Y todos alinean sus pensamientos en torno a las mentiras que las transnacionales periodiqueras tratan de posicionar.

     

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