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Archivo de la categoría: Curiosidad

Es Poesía…..No Oda…

TRATADO DE LA MEZCLA DE LOS ALIENTOS

Cuando veo detrás de mis ojos
el giro de la humedad de tus labios
mis sentidos gritan
como pájaros fugitivos en la jaula.

Te sujeto entonces por las alas
de las rodillas, las rodeo
con mis manos como con lianas
florecidas en un fondo marino
para que no vueles. Para que no te vueles
de la red de arena donde debe retenerte, mantenerte el deseo.

La necesidad
de que estés quieta pero devorada
por el mismo desasosiego mío
que no se sacia con el agua
de la sed de tu boca.
Ni siquiera con el aire de tempestad
de tus palabras
bebidas en la profundidad
de tu garganta cuando todavía
no alcanza a pronunciarlas.

Ni te tumbes de espalda
contra la puerta de la saciedad
que podría sumergirte en la llama
sagrada de la noche. La noche, la noche
regada como un olor sobre los órganos
renuentes a dormir. Disuelta
como el polvo blanquísimo de la sangre
cargada de metales preciosos
para que el corazón repique
las campanas de sus barcos, los guíe
sobre las marejadas que suben
desde tus muslos desnudos
hasta mis costillas, mis clavículas,
mis vértebras locamente
iluminadas por el faro de los malecones
del más largo deseo.

Para que no te vueles, para que no te vueles
y desaparezcas otra vez por entre
las rendijas del alba concebida
por un hálito de cobertores violeta,
o por entre las ramas y las hojas
de la intermitencia,
de tu respiración en el instante
en que más debo retenerte,
mantenerte cautiva por el cuello
y por los hombros hasta sentir
cómo palpitan en tus venas
los pensamientos y los recuerdos
que bajan de tu cabeza
para alumbrar los laberintos
– ¡Oh! Paredes con cortinas celestes –
de las desapariciones de antaño.

Cierro la salida de tus alas
construidas y vueltas a construir
por la paciencia angelical de la noche
(la noche la noche) por la sedosidad
endemoniada de la noche
que continúa juntándonos sin duda
para que sea yo quien desaparezca
– quien sucumbe sobre tu cuerpo
como un navío que naufraga
en la madera de los bosques
del origen – en las selvas de las pasiones
trashumante y con cara
de pequeños animales sonámbulos.

Mezclemos nuestros alientos ahora
para que el día se detenga
donde todavía no empieza
y el temblor de la inagotable fatiga
tome más significado
que los que caben en las palabras
con que tejen y entrecruzan
sus pálpitos y palpitaciones
el amor y la muerte para siempre.


HESNOR RIVERA

 
 

El Tata Madiba

Las canas de la paciencia.

Las canas de la paciencia.

De tu gestión presidencial, se ha escrito mucho, para ello sólo basta acudir a las innumerables fuentes que hay al respecto. De ello no voy a escribir porque además son períodos en donde la labor de un ser humano debe analizarse en conjunto y no en individual. De tu visión epopéyica, de la que puede hablarse ahora, luego de haber pasado más de 20 años de tu liberación en la lucha contra el régimen del apartheid, tampoco voy a referirme, para ello pueden acudir a películas como “Adios Bafana” e “Invictus”. Yo, sin lugar a dudas, prefiero quedarme con el hombre de a pie, con ese sudafricano común, ese abogado y activista político del pueblo que mantuvo su esencia y su hidalguía, pero sin ser altivo ni arrogante.

Para mí Nelsón Mandela fue, es y será mucho más importante para la humanidad, por el legado que nos deja con su paciencia infinita para llegar a la meta vislumbrada, por su dignidad inquebrantable para no ceder (tipo síndrome Estocolmo), a esos 28 años de presidio a los que fue sometido por sus captores, pero por sobre todas las cosas, por esa voluntad espiritual así como la claridad metal que tuvo para mantenerse en ese largo período de tiempo, sin dañarse, sin contaminarse, sin ceder a la desesperanza, al odio o a la venganza, a los cuales siempre antepuso la visión y el ideal nacional que albergaba en su corazón, con la convicción inalterada de una Sudáfrica Libre y Democrática.

Ese es el MADIBA con el cual yo me quedo, ante el cual hago una reverencia en señal de respeto.

Es a ese TATA de los sudafricanos, a ese ser humano que a pesar de estar apenas saliendo de una cárcel, encanecido y visiblemente envejecido, hasta con signos visibles de ciertos padecimientos físicos, al que tuvo los arrestos, la energía y las ganas que todo hombre de aura especial tiene, no sólo para conducir los destinos de un país, sino para ir sanando y amalgamando de nuevo a una sociedad altamente fracturada por el odio interracial, el segregacionismo, la división y la violencia, esos elementos que estaban a punto de conducir a su amada patria a una guerra civil.

Madiba

Madiba

Para mí, más importante que sus premios Nobel, que su reputación y carisma, que permitieron luego de su elección como presidente y posterior figuración como notable de Sudáfrica, la realización de diversos eventos de importancia mundial en ese país, no es ni siquiera que gracias a su lucha, su nación haya podido decantarse en un sistema democrático sólido, hecho que pasaría tarde o temprano, con Mandela o sin Mandela. Tampoco el que gracias a su influjo, los Springbooks hayan ganado la Copa del Mundo de Rugby (durante su mandato) o que la nación de los Bafana-Bafana haya sido escogida como el primer país de África en albergar una Copa del Mundo de Fútbol, por hablar de dos hecho más triviales y superfluos, en los que tal vez se centren más las nuevas generaciones, quizás por la publicidad y la fama que estos eventos traen consigo, los que incluso han dado motivos para la realización de una de las varias películas que sobre este gran hombre se han realizado.

Para mi es más importante ese Mandela que fue, es y debe ser inmortal, fundamentalmente gracias a esa conducta incansable pero a la vez humilde con la que fue minando y terminó venciendo a los violentos, cosa que pasa con muy poca frecuencia en nuestra historia universal.

Él es ese Nelsón que se ganó la eternidad debido a su don de gente, o sea, por su condición humana, por llamar a la paz y por extenderle la mano a sus opresores (a quienes incluso perdonó). Porque en su sentido de la historia, Madiba supo poner primero los intereses de su pueblo y los de su nación, antes que anteponer los suyos como persona y figura política.

Nelson Mandela debe estar en el Olimpo de la historia de la humanidad, principalmente porque también fue capaz de conciliar entre razas, pero sobre todo, por lograr unificar a un país entero, y ello a pesar de que si hubiese querido, habría impuesto a su propia etnia (de mucho mayor número en población), situación que se le presentaba a favor, no sólo por ser mayoría, sino por la justificación que le daba la opresión a la que fueron sometidos por muchos años con el apartheid .

El abogado y activista político antes de entrar a la cárcel.

El abogado y activista político antes de entrar a la cárcel.

Para mi Madiba nació y se hizo en la Isla de Robben, allí modificó lo que debía cambiar como persona, como político, como hombre público, aprovecho esos largos 28 años para ejercitarse aún más de lo que ya estaba, no sólo intelectualmente, sino en el plano físico, se hizo más humilde, más humano, desechó la vanidad del abogado, que en sus años mozos era todo un logro no sólo para un sudafricano promedio, sino para una persona de su origen. Su celda, en vez de ser su sitio de claustro, la convirtió en su biblioteca, en su santuario de meditación, en ese lugar de luz en el que se sentaba viendo por los barrotes hacia la costa.

TATA, sobre ti sería mucho lo que pudiese escribirse, incluso, en mi deformación profesional como antiguo diplomático he podido caer en la tentación de llenar estas lineas con la influencia de tu labor y activismo político para con los conceptos de la democracia moderna, pero en tu cumpleaños, me pareció mejor ensalzarte en tu mundanidad, como hombre de a pie, como sudafricano común, como ese mortal que mientras más imperfecto y más humano, se fue haciendo grande a través de la historia oral y el amor de su pueblo y su nación.

Es al respecto, que esta nota está orientada a ese ser que me imaginé siempre leyendo, tal vez un tratado de política, tal vez la prensa o uno de los  libros de su profesión, pero eso mientras hacia varias sesiones repetidas de abdominales. Este es un artículo para ese ejemplo de multitudes al que pensaba tratando de comer sano a pesar de estar recluido en una prisión, a ese referente que con su conducta tras las rejas, llamaba a sus correligionarios políticos, tantos los encerrados con él, como a aquellos allende las rejas, encargados de mantener al movimiento político en la calle, a no caer en la violencia, ni con los guardias del presidio, ni con las fuerzas del orden y ni siquiera con el partido político oficial.

El TATA del pueblo.

El TATA del pueblo.

Así de grande te veo, Nelson Rolihlahla Mandela, hombre ilustre e inmortal en tu humildad, en tu paciencia infinita, presidente de presidentes, leyenda de leyendas, y eso aún estando vivo, héroe real que se merece este humilde tributo de mi parte, así como el más grande de los respetos.

SAWABONA mi hoy nonagenario estadista, hombre de paz y de principios, ser de hidalguía y bondad como pocos, a quien desde el otro lado del mundo quiero desearle un Feliz Cumpleaños. Toda la buena vibra del mundo viejo, esperando que puedas estar, pero eso sí, todo el tiempo que tu alma y tu corazón sigan deseando seguir compartiendo con nosotros en este plano.

 
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Publicado por en 18/07/2013 en Culturales, Curiosidad, Historia, Opinion

 

I know that is not tuesday, but I’m on the Rock (T&T Primera Parte)

Vista del Queens Park Savannah

Vista del Queens Park Savannah

Mucha vibra, mucha alegría, se respira deporte, y como no, si junto con los jamaiquinos los trinitarios pueden preciarse de tener a los atletas de pista y campo más veloces del planeta. Ato Boldon y Haswley Craford me llegan inmediatamente a los pensamientos, así como Dwight Yorke y Russell Latapy, que bien no siendo corredores, eran muy veloces y afamados futbolistas en su época.

“I’m back friend” le digo derribando por detrás al Señor Keith Millete, otrora conductor de la Embajada de Venezuela, quien casi no se muere de un infarto impresionado por verse en la grama sin saber por qué, y por quien. Le extiendo la mano y le digo: “I know that is not tuesday, but I’m on the Rock”. La risa y la carcajada del bueno de Keith no fue nada normal.

“Heyyyy, Mr. Gustavo, but today is not the time for the Calaloup Soup at the Plantations Restaurant”. “Don’t worry my friend”, le respondo al siempre jocoso trinitario, I’m training today but for sure I’ll eat all the doubles that the whole St. James Avenue will be sale this night for me. Vuelve a dejar salir una carcajada y con su acento de inglés caribeño (y de calle), me suelta una verborrea que para traducirles quería decir algo parecido a esto: “en definitiva este blanquito nació con huesos, humor y alma de negro, de trinitario”, “you’re trini to the bone Mr. Gustavo” me espetó, a lo que yo le respondí: “hey, hey hey, don’t put me in any problems with my indians friends here, for them my behavior is like a indian man”.

Asintío picaramente mientras ya caminaba a mi lado, mientras de igual forma me decía en tono más formal: “Always kind and diplomatic Mr. Gustavo, the friend of all trinidadian, regardless of race and color”. Le agradecí el concepto y le dije que por favor me tratara con informalidad, que cuando le iba a quitar el Mr. a nuestra amistad, que ya yo en el sentido estricto de la palabra, no era ni su jefe, ni mucho menos un diplomático, a lo que este hombre de corta estatura (a diferencia de la mayoría de sus congéneres), me respondió indicando que mientras más se valora una relación, bien sea de amigos o en cualquier plano de la vida, mayor debe ser el respeto y la estima.

Queen Park Savannah. Frente tenemos el Ministry of Foreign Affairs of T&T.

Queen Park Savannah. Frente tenemos el Ministry of Foreign Affairs of T&T.

A ello agregó que si bien puede ser que hayan situaciones y momentos en la vida, uno no deja de ser ese o esa persona que vino al mundo para lo que nació, y ya antes de montarnos en el carro para ir a almorzar finalizó: “If you born for a diplomat Mr. Gustavo, listen to me well, you always be an diplomat, that is part of you, of your soul, your destiny”.

Me quedé pensativo y permití que el amigo manejara, ya estoy desacostumbrado al “right hand drive”. Mientras el conducía, preferí observar a las parejas y familias haciendo su picnic dentro del parque, a los cricketers jugando en otro basto sector. Me alegré pero a la vez me dio mucha nostalgia, porque entré en cuenta que ya hace 3 años que no me daba una vuelta alrededor de esos más de 2 km de circunferencia, la redoma más grande del mundo.

El Tradicional Coco Frío para los visitantes, transeúntes y atletas.

El Tradicional Coco Frío para los visitantes, transeúntes y atletas.

Bordeamos el Queens Park Savannah, le dimos la vuelta de nuevo, y pues me topé otra vez con los diversos expendedores de la Cold Coconut Water y los Ice Cone (raspados de hielo con sabores artificiales, de los que ya quedan muy pocos en Venezuela). Claro Ustedes dirán, ¿Pero como que otra vez, si ni siquiera indicaste en donde comenzaba tu nota?, y es que ciertamente el primer y mejor párrafo de mi escrito, no sé cuando ni donde se me extravío (o mejor dicho, borró). Echémosle la culpa al virus de la máquina y no al escritor, por favor.

En todo caso, parece no haber cambiado mucho la isla, al menos eso me parece en Port of Spain, esa antigua Puerto España de los españoles en la que a lo lejos, desde un apartamento, suena un calypso antiquísimo, una canción muy tradicional de ese ritmo musical oriundo de Trinidad & Tobago y que fue paradójicamente internacionalizado por un jamaiquino, el cantante Harry Belafonte, en 1956.

No sé si lo recuerdan, pero era ese señor afrodescendiente que cantaba la canción “Banana Boat Song”, o sea, para quienes no les suena el nombre, esa pieza chistosa y no menos armoniosa que se convirtió en una de las melodías principales de la película Beetlejuice. Mientras tarareo la música pienso y me digo que tiene que ser alguien de avanzada edad, porque en tiempos de soca, rapso, dancehall y hip hop, no es frecuente escuchar ese tipo de corrientes musicales de los años 50 y 60, por estos lares.

Figura de un Calypsonian a la entrada del Restaurante Mango's

Figura de un Calypsonian a la entrada del Restaurante Mango’s

En todo caso, el ritmo, aunque lento, era cadencioso, pegajoso, tenía pega-pega, como dicen que también tiene la isla, y que supuestamente es lo que cautiva a las personas que visitan por más de una oportunidad este país. En fin, calipso, soca, steel pan, agua de coco, ice cone, corn bread (o pan de maíz), así como el súper empalagoso “Chubby”, sí, esa bebida a base de cola en envase pequeño que destinan para los niños, y que se amontonaba en los cestos de basura del parque….Uhm sí, no era producto de un sueño, lo picante del sol en mi piel me lo ratificaba.

Definitivamente estaba en Trinidad, mi Trinidad, “The Sweet Island” como la llaman acá, y pues a pesar de ser miércoles y no poder ir a comerme una sopa de calalou, igual me sentía agradecido con la providencia de permitirme estar en esta parte del mundo, justo en el sitio en que me encontraba, en ese momento, rodeado de todas aquellas cosas, de todas esas personas, de esas señales.

Continuará……. 

 
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Publicado por en 10/07/2013 en Culturales, Curiosidad, Historia, Opinion

 

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Torrealba, el Inmortal de la Música Venezolana

Estatua a Juan Vicente Torrealba a la entrada de Camaguán.

Estatua a Juan Vicente Torrealba a la entrada de Camaguán.

A ese Señor lo conocí sentado con su Liqui-Liqui Blanco junto a mi abuelo, mis padres y mis tíos, un fin de semana de verano, de esos muchos en los que la familia se reunía a conversar en el inmenso patio de la casa de “La Catorce”, en Calabozo, Estado Guárico. En aquel momento, en mi más corta infancia, sólo me parecía uno de esos llaneros del campesinado, con su cara redonda (como todos ellos), quien tal vez fuese un amigo provincial de la familia que venía a visitar a “los caraqueños que estaban de vacaciones en el pueblo”.

Más me llamaba la atención la imagen de esa otra persona, con sus lentes que eran del grosor del “culo de una botella”, de quien con el tiempo, y gracias a sus frecuentes visitas a la casa, me enteraría de que era el hijo de ese artista llanero famoso y reconocido de nombre Juan Vicente Torrealba. De hecho, fue ya en plena etapa de crecimiento, cuando de oyente en una de esas tantas tertulias familiares, le escuché a Santana Torrealba hablar con pasión sobre alguno de los alcances musicales de su padre, ese arpista quien en mi infancia era un total desconocido, sobre todo en un país en el que en los años 70’s, poca promoción y valor se le daba a la música folclórica venezolana.

A Juan Vicente comencé a verlo y a valorarlo en su real dimensión, recostado en un chinchorro, por allá por mi adolescencia, cuando mientras leía y estudiaba, escuchaba sus canciones al fondo. Concierto en la Llanura, La Potra Zaina, Sólo con las Estrellas y Rosario, eran algunas de las piezas infaltables en el cancionero de mi abuelo Pablo, a quien constantemente se le escuchaba referir algo del primo hermano de mi abuela, cada vez que se escuchaba o se entonaba una de sus canciones.

Juan Vicente con su Arpa inseparable.

Juan Vicente con su Arpa inseparable.

Antecedido por la cantidad de referencias de mi culto e ilustre abuelo, fue como escuché un día de verano, creo que estando de visita en casa de otro tío en Camaguán, la historia familiar según la que supuestamente Juan Vicente Torrealba le habría escrito su famosa canción “Rosario”, a una de sus primas (y tía abuela mía) quien por cierto llevaba el mismo nombre de la canción. Contaban tanto mi abuela Margot como 4 de mis tías abuelas, que Rosario, la mayor de las hermanas, era una mujer muy hermosa y altiva, una de esas flores del llano, incluso más hermosa por su lozana tez blanca, pero sobre todo por su ímpetu, su rebeldía y temperamento vivaz.

No sé a ciencia cierta, si tal historia haya sido la correcta, o por el contrario la misma se refiera a una de las esquinas de intersección del sitio en donde nació allá cerca del Nuevo Circo de Caracas, que también lleva ese nombre. Realmente no creo esto último, ya que si han escuchado la letra, se habrán dado cuenta que la misma se refiere a una dama. Por otra parte, en el seno familiar siempre se contaba la historia sin que su hijo Santana, hiciera algún desmentido al respecto.

Fue así como llegaron mis años de Universidad, y con ellos mi interés por ejecutar instrumentos musicales así como por incursionar en el canto coral. Esa época, en plena década de los años 90’s, coincidía con un movimiento que buscaba desempolvar y dar respaldo a la cultura nacional, haciéndose énfasis en la promoción de la música llanera (así como en menor grado, de otras variantes musicales del folclor venezolano). En tal sentido, me hacía sentir orgulloso saber y escuchar como Juan Vicente era reconocido por haber introducido el fondo del Contrabajo, a aquella música que hasta los años 50’s sólo se interpretaba con “Arpa, Cuatro y Maraca”.

Me enorgullecía más aún, que ese nuevo sonido de la música llanera fuera denominada como de “estilo torrealbero”. Se me hinchaba el pecho de sólo pensar que el primo hermano de mi abuela hubiese llegado a tales grados de excelencia. Más aún cuando leía por aquellos años, que el gran arpista había trabajado incansablemente con algunos luthiers en la búsqueda de pulir el sonido del arpa, así como bajando los timbres de voz y reduciendo los gritos a garganta limpia, ello con la finalidad de darle un salto de calidad a la música del llano, haciéndola más universal y comercial sin que perdiese su acento local y su arraigo, con la intención denodada de hacer más atractivo este género y acercarlo a todo el país.

Reflexionando sobre su obra musical.

Reflexionando sobre su obra musical.

En una entrevista que le acaban de hacer a sus 96 años, leí que este grande del folclor explicaba: “Al caraqueño no le gustaba eso”, en referencia a los gritos muchas veces desentonados del cantante recio de las llanuras. Y vaya que la estrategia le dio resultado, ya que no sólo Torrealba logró conquistar a los caraqueños con sus paisajes del llano, sino que desde sus sabanas del Guárico, logró la inspiración y la calidad musical necesaria para conquistar todo el país hasta traspasar más allá de nuestras fronteras.

¿Quien iba a pensar que ese hombre con rostro de Juan Bimba, llanerote promedio, desde el Hato Banco Largo, en las afueras de Camaguán, iba a llevar la música venezolana a geografías tan lejanas y a niveles tan altos? A principios del Siglo XX aquello era impensable a pesar de que Juan Vicente proviniese de una familia de tradición y estirpe en la región, de más de ocho generaciones, establecida en el llano venezolano incluso antes de la Independencia.

Es motivador leer a este nonagenario inmortal, quien a su avanzada edad se encuentra muy lúcido y vivaz al decir: “A mí la música me nació arreando ganado, al principio fui inspirado por los bramidos de vaca y la soledad del llano”. Es más conmovedor ver como gracias a su pasión e incansable trabajo, llegó a convertirse en referencia frente a sus cuerdas gracias a piezas como “Concierto en la Llanura”, cuya ejecución es requisito indispensable para graduarse como arpista en diversos conservatorios de música, como por ejemplo en el de Paraguay.

Su extensa y prolífica carrera lo ha hecho no sólo ser referencia para venezolanos y paraguayos, ya que también en Colombia ha recibido varios reconocimientos de los festivales de música tradicional que suelen realizarse en varias localidades de ese país, así como en México, en donde por su parte, le dieron su nombre a una calle, a un parque y a una plaza de la ciudad de Xalapa, siendo su canción “Guadalupana” una de las más queridas y aplaudidas en ese país. Pero no sólo en América Latina se le reconoce su trabajo a este guariqueño, ya que también en España, Francia, Suiza, Italia y Portugal, su música con “estilo torrealbero” dejó huella, así como su liqui-liqui blanco y su arpa, con canciones tales como: La Paraulata Llanera, Esteros de Camaguán, Sinfonía del Palmar y Muchacha de Ojazos Negros.

Este es el rostro con el que se conoce a Juan Vicente Torrealba en el mundo entero.

Este es el rostro con el que se conoce a Juan Vicente Torrealba en el mundo entero.

Ya en el ocaso de su vida, a sus 96 años, este hombre sin igual sigue muy activo, regalándonos sus opiniones a través de su cuenta @juanvtorrealba en Twitter, así como por medio de distintas entrevistas, como en esa que le realizó Joseph Poliszuk, la cual dicho sea de paso, originó esta nota de homenaje en vida, a un hombre tan cercano a mi familia, familia que por cierto está muy dichosa y feliz de recordar a ese genio que luego de más de 60 años de carrera artística, nos ha dejado como herencia y regalo cultural, así como a toda la nación, 130 discos y más de 300 canciones, que no sólo enriquecen nuestro acervo, sino el de toda la humanidad, toda la universalidad.

Un abrazo Juan Vicente, que te llegue a Caracas, a Camaguán, a Calabozo, o a donde quiera que te encuentres.

Esta nota fue escrita y publicada por Gustavo Adolfo Agüero Cruz, para “El Blog de Gustavo”, gracias a la herramienta de WordPress para Blackberry Playbook.

 
 

El Verano Azul

Ciclista en Verano

Ciclista en Verano

¿En honor a la Diosa Juno? lo más probable, ¿en homenaje a la juventud?, puede ser, ¿Qué si así se le llamo para retribuir a Junio Bruto, uno de los fundadores de la República Romana?, pareciera más rebuscado pero me imagino que es lo asumido por quienes piensan que en la civilización occidental actual todo tiene un origen, o greco, o romano, o hasta tal vez greco-romano. Eso realmente no importa, lo que quiero destacar aquí es el arribo del mes de junio, y por consecuencia, lo que los estadounidenses llaman el “Summer Time”, ergo, el famoso verano que para nosotros los latinos es todo el año, pero que igualmente nos alegra porque significa que llegaron las vacaciones.

Verano, dulce verano, te reflejas a mi espalda tan azul como mi bicicleta de montaña Trek 4400. Me haces sentir el arribo de tu estirpe porque ruedo los 20 kilómetros de mi trayecto con el amarillo y la brillantez de tu clima, algo que en mi recorrido habitual no pasaba desde hace varios meses, en los que eran habituales los días de neblina, frío y colores pálidos. Recuerdo también tu llegada por la cantidad de chicas bellas en mono y franelitas, esas que sudadas por el fragor de su trote y por el deseo de verse más bellas, voy pasando como zigzagueando entre ramilletes de rosas y azucenas.

Excelso verano, has llegado con tus colores, con tu alegría y tu música, y con ello nos viene a la mente la palabra FIESTA, anunciando a aquellos seres humanos que planifican anheladamente su arribo, que llegó el momento del disfrute y el merecido descanso, ese que ya vislumbraban casi con un año de anticipación desde sus enclaustrantes oficinas. Estas ya aquí, ferviente, hirviente y hasta irreverente, acicateando ánimos y desatando pasiones. Tanto así que casi me estrello contra una vereda de arbustos por voltear a ver a la bella chica de cabello zaino, tez blanca e indumentaria Everlast a dos tonos, de pies a cabeza, esa que en su correr muy elegante a mi izquierda, a todas luces se percibe muy sana, dura y espectacular.

Enfilo de nuevo la mirada, maniobro al volante y apenado salvo las plantas por apenas centímetros, siempre con la mirada complaciente de la corredora, a quien a través de sus lentes colorados pero transparentes, se le asoma una sonrisa pícara de esas de quien se sabe halagada y se siente observada por los caballeros. Sigo mi camino, el clima cálido y picante que me llega de frente (a 28 grados de temperatura según las mediciones de mi Ipod), me recuerdan que debo hidratarme. No sale ya agua del sistema de tubos que vienen desde mi morral, ¡que calamidad!, cosa que nota el ciclista que viene pegado a mi rueda, a ese que cálculo como entre unos 30 o 35 años.

El hombre me alcanza su botella de agua, le agradezco con un gesto y me dice que baje el pedaleo, que aguante reservas para la subida, la “que se viene dura y empinada”, según me alerta. Me doy cuenta que este ciclista se sabe la ruta al pleno y aprovecho para hacerle señas a los fines de que pase a marcar el ritmo. Cuando me pasa me doy cuenta que su máquina es una Canondale Supersix Evo (Super Evolved) para competencias, caminos de asfalto y de apenas 600 y algo de libras de peso, mucho más ligera que mi rústica Trek. Sin duda alguna, mucho handicap para mi pesada montañera, con la que de inmediato me doy cuenta que es imposible pegármele de tu a tú.

Con mi TREK 4400

Con mi TREK 4400

De igual manera intento ir rueda a rueda, como no hacerlo, se viene el último giro antes de aceptar su reto a desviarnos a las empinadas subidas de Sorrento. Recuerdo que volveremos a pasar cerca de la hermosa chica corredora y me digo: “por lo menos hasta que ella nos vea, tengo que darle pelea a este tipo”. En ese momento sonaba en mi lista de música la canción “Live High” de Jason Mraz, muy hermosa es cierto, pero no la indicada para incrementar la estamina que ya le estaba incrementando el otro ciclista al recorrido. ¿Qué hacer? duda mi cerebro un instante, ¿Sigo pegado a su ritmo o bajo un poco para poder cambiar mi listado de canciones?

El pana que se adelanta unos 4 o 5 metros debido a mi indecisión, se inclina y voltea al más puro estilo del español Miguel Induraín cuando miraba atrás para chequear a sus oponentes vía a ganar una de las innumerables etapas del tour de Francia. Ahí me dije, listo, ya está, me dejaron “botao”, pero no, el tipo al que en el dorsal de su camisa se le leía “Geox-TMC”, redujo su velocidad con aquella complicidad sonriente y al ponerse a mi lado me dijo: “Dame acá ese Ipod, ¿Déjame ver que tienes?, lo que se viene ahora es complejo y necesitas impulso y música que te motive.

Lado a lado, rueda a rueda, ahora lo suficientemente lento para que él revisara mi aparato de música, pasamos ante la dama bella, yo curioso por ver que escogía como repertorio aquel hombre, y él concentrado en las diversas carpetas que yo tenía en mi repertorio. Luego de unos 5 minutos, me dijo: “Listo, ya está, con esto tendrás la motivación necesaria para que aprietes en la subida”. ¿Con que canciones me conseguiría que pudiesen darle un plus a mi rendimiento?, más aún cuando mi “co-equipero” no estaba utilizando ningún reproductor para hacerse más llevadero el camino.

Que me iba a imaginar yo que la primera canción que escucharía al entrar a esa subida que, para mí, un total inexperto en estas lides ciclistas, me parecía más bien el comienzo de una escalada al “Col du Tourmalet” fuese esa pegajosa canción veraniega de 2010 llamada “Verano Azul” de Juan Magan, que coincidencia, que interrelación tan perfecta con lo que venía pensando al comienzo de mi entrenamiento sobre la llegada del mes de junio y lo que conlleva el acercamiento de las vacaciones.

Con respecto a mi desempeño en la nueva ruta propuesta por Ciro Ramones, no voy a escribir mucho, más bien sería tema para abordar luego de que haya participado en mis primeros 10K como “runner”, que para eso es que estaba rodando con la bici hoy, pero lo que si quiero dejar reseñado es la armonía y el empuje que me inyectó esa primera canción sugerida por este avezado ciclista, la misma que con su alegría y dinamismo caribeño, se amoldó perfectamente al clima por demás azul y tropical que hizo hoy, ayudándome sobremanera cuando sentía que ya no podía pedalear más.

Nunca olvidaré que cuando más cansado estaba, el “She’s moving like a Rock Star, moving as a Porn Star, dale go you don’t stop, ya no te pares, dale mami, mueve loca, bésame la boca, fuerte como roca. Verano Azul, pa’ ti, pa’ mi”, me suministró la energía suficiente para proseguir, tal vez basada esta estrofa en el recuerdo de aquella hermosa mujer corredora que se ejercitaba en la explanada, para coronar aquel trayecto que nunca pensaba recorrer, y mucho menos culminar.

Si quieres ver el vídeo que inspiró este post, dale link aquí: El Verano Azul

 
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Publicado por en 09/06/2013 en Culturales, Curiosidad, Historia, Opinion, PNL

 

Plegaria de Abril para el descanso y por Venezuela

Por mis hijos, por mi familia, por mis amigos, por Venezuela y por mí

Por mis hijos, por mi familia, por mis amigos, por Venezuela y por mí

Padre mío, ahora que las voces se silenciaron y los clamores se apagaron, aquí al pie de la cama mi alma se eleva a ti, te amo con todas mis fuerzas Señor. Deposito en tus manos la fatiga y la lucha, las alegrías y desencantos de este día y este mes que quedó atrás. Si los nervios me traicionaron, si los impulsos egoístas me dominaron, si dí entrada al rencor o a la tristeza, ¡PERDÓN SEÑOR!, si he sido infiel, si pronuncie palabras vanas, si me dejé llevar por la impaciencia, si fui espina para alguien, ¡PERDÓN SEÑOR! No quiero esta noche entregarme al sueño sin sentir sobre mi alma la seguridad de tu misericordia, tu dulce misericordia eternamente gratuita Señor.

Te doy gracias Padre Mío, porque has sido sombra fresca durante todo este día. Te doy gracias porque invisible, cariñoso y envolvente, me has cuidado a lo largo de estas horas. Señor, a mi derredor ya todo es silencio y calma, “te pido por favor que ese silencio y esa calma también la irradies sobre mis hijos, mis familiares, amigos, vecinos, compatriotas, pero por encima de todo, sobre mi bella nación”. Envía al Ángel de la Paz no sólo a mi casa, sino también a mi país. Por favor relaja mis nervios, así como el de mi pueblo, mi gente, sosiega mi espíritu, nuestro espíritu, inunda mi ser, nuestro ser, de silencio y serenidad.

Vela por mí, por nosotros todos, Padre Querido, mientras me entrego confiado al sueño, como también espero que lo haga el resto, como un niño que duerme feliz en tus brazos. Yo sé que en tu nombre, SEÑOR, descansaré y descansaremos tranquilos. Que así sea (AMEN).

 
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Publicado por en 01/04/2013 en Curiosidad, Opinion, PNL

 

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El Hombre en el Espejo

ImagenSe pelean por los despojos de alguien, en vez de hacer cambios sustantivos, se debaten entre lo místico, lo religioso o lo real, en vez de modificarse a ellos mismos, al menos una vez en sus vidas. Horas hombres perdidas trillando en lo superfluo mientras se acomodan el cuello de sus sacos preferidos y supeditan sus conciencias al abultamiento de sus bolsillos.

De uno y otro lado parecen no recordar lo bien que se siente el honor y el desinterés, así como la sensación de sentirse “realmente bien” de hacer las cosas de distinta manera. A ello prefieren la borrasca y el viento que les aturde sus mentes. Anteponen las diatribas del poder político que los enceguece y les impide ver las simples acciones a tomar para resolver el problema inmediato del hambre de aquellos que no tienen lo suficiente para comer.

Se repiten y se siguen en sus torpezas, en sus agendas, en sus alejados mundos de despropósitos, esos lares muy alejados de aquello para lo que fueron colocados allí, unos y otros, los de aquella acera y los de esta otra, pretendiendo no ver las necesidades de quienes les pusieron allí. Los separa de la realidad ese eterno verano que apenas se cuela por el cuello de botella de la ingratitud mortífera que apenas denotan a través de la escueta tapa rota de ese mismo frasco.

Siendo así, como son, se anteponen y a la vez se siguen unos a otros, a través del viento, sin tener ni querer un lugar específico a donde dirigir, a donde ir. Ellos no quieren que tú lo sepas. Quieren que tu simplemente seas su reflejo en el espejo, que pienses como ellos.

Habiéndote ya alertado sobre todo ello, te pregunto: ¿Quieres seguir siendo el reflejo? o más bien empezar a ser el hombre en el espejo de tus propios designios y tu propia evolución?. Tu eres quien decide si realmente quieres cambiar tu forma de ser. Para ello, en el caso de que tu respuesta sea si, no puede haber un mensaje más claro que el de la observación desde lo interno, ya que si quieres que el mundo (tu mundo) sea un lugar mejor, tienes que darle un vistazo objetivo, pero sobre todo hacerlo a través de tu propio cambio.

No importa que anteriormente no hayas tenido suerte en algo e incluso que hayas sido víctima del amor (o desamor) egoísta de algunos o alguien, recuerda siempre que más allá de tus propios problemas, están esos otros todavía más graves como los de aquellas personas sin hogar, sin dinero. ¿Podrías pretender dejarlos solos como lo han hecho aquellos personajes que te mencioné al principio?

Aunque empieces por ti, el hombre de tu propio espejo, para ser mejor y superarte instante a instante, recuerda ayudar a esos sauces que están profundamente marcados, a aquellos corazones rotos, a esos a quienes los sueños se les hicieron descoloridos. Recuerda que ellos sólo siguen el curso del viento, son desvalidos y no tienen lugar en donde estar. 

Así que ya sabes, si quieres que tu entorno inmediato, tu urbanización, tu zona, tu ciudad, tu región, tu país, tu continente y el planeta entero sean mejores lugares, debes ser claro, debes echar un vistazo y hacer un cambio, pero debes hacerlo bien, y esto mientras estés a tiempo, porque si previo a ello ya has cerrado tu corazón, ya habrás entonces cerrado tu alma. Así que no te abandones y has el cambio, tu cambio, lo más pronto posible. Ya una vez lo sepas y lo internalices, te será más fácil conseguirlo, así que muévete, levántate, ya lo sabes, has tu propio cambio.  

 
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Publicado por en 08/03/2013 en Culturales, Curiosidad, Historia, Opinion