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Ave Caesar, morituri te salutant.

Ave Caesar, morituri te salutant.

La figura del gladiador Romano se remonta a la época etrusca (IV), durante la cual se celebraban combates entre los prisioneros en torno a las tumbas de los héroes para honrar a Saturno. Estos juegos pasarían a ser parte de la vida de Roma durante el siglo III a.c., cuando Marco Junio Pera y Décimo Junio Pera, organizaron estas luchas en el llamado “Foro Boario”, con la finalidad de honrar la muerte de su padre, Junio Bruto Pera, descendiente de los fundadores de la ciudad.

A partir de ahí las peleas de gladiadores dejarían de ser un acto ritual para ser algo lúdico, de hecho pasaron a ser el principal divertimiento de la República-Imperio, en la que se fundaron numerosos anfiteatros en todo pueblo y localidad que se preciase de importante.

En esa época la figura de un gladiador era una costosa inversión, por lo que la mortalidad en los combates no era como la que observamos en las películas del cine hollywoodense, sino que por el contrario, en la mayoría de las oportunidades, se le perdonaba la vida a los vencidos, y cuando se les asesinaba, era para aliviar sus sufrimientos por heridas en combate. Al llegar estos caso, por lo general se les clavaba “La Gladius” (Espada de Gladiador), o en su defecto un arma blanca entre la clavícula y el omóplato, para que de forma limpia esta llegara hasta su corazón, considerándose esta una de las formas de muerte más dignas, preferidas siempre a dejarle perecer por sus heridas en la arena.

En esencia, LOS GLADIADORES tomaron su nombre de esta GLADIUS, esa arma principal entre sus herramientas, que en realidad era una espada corta, de hoja recta, similar a las de los legionarios romanos, pero de menor alcance. Estos guerreros de la arena llegaban a estas lides por diversos motivos y orígenes, como “Los Voluntarios” quienes sólo lo hacían en la búsqueda de fama y gloria, así como “Los Esclavos y Prisioneros”, quienes por el contrario, se veían obligados o forzados a luchar en la arena, siempre con la promesa de que si eran buenos y se hacían legendarios, podían llegar a optar y conseguir su libertad.

La formación de estos combatientes estaba a cargo de las llamada “ESCUELAS DE LANISTAS”, principalmente por los maestros de estas, quienes habitualmente empresarios, también eran sus propietarios, los que además se encargaban de decidir que gladiadores lucharían, sus diferentes categorías, así como su vestimenta y armamento. En ese sentido, las escuelas estaban repartidas por la capital y las provincias, llegando algunas a lograr una fama tal, que su impronta y su diversificación se expandió a todos los confines del imperio.

Existieron numerosos tipos de gladiadores, clasificados siempre de acuerdo a sus técnicas de combate y al equipamiento que portaban, siendo las más famosas y comunes de estas técnicas, las que a continuación les refiero:

1.- “Los Samnitas”: Tomaban su nombre por la similitud con el armamento del pueblo homónimo, al cual los romanos luego de vencer en batalla, quisieron ofrendar y reconocer por su ferocidad y valentía, al asignarle las vestimentas de estos, a los gladiadores de mayor arrojo y valor. Fueron el primer tipo de gladiador en aparecer sobre la arena, cuando ya las luchas eran un entretenimiento con ciertas regulaciones.

2.- “Los Mirmillones”: Quienes se caracterizaban por sus distinguidos equipos y armaduras, similares estos a los de los guerreros galos, incluyendo la Gladius y el casco completo con cresta (ese que les daba aspecto de peces).

3.- “Los Secutores”: Gladiadores armados con escudos, cascos y espadas, quienes por su técnica específica, resultaron ser la evolución necesaria de los Mirmillones, para que se pudiesen enfrentar en combate con los “Reciarios”, con quienes mantuvieron una rivalidad que por cierto tiempo fue la moda durante la época imperial.

4.- “Los Reciarios”: Luchadores que carecían de armaduras e iban equipados con una red, un tridente y una daga, es decir, iban pertrechados de forma similar a los pescadores de la época, siendo su estrategia de combate muy diferente a la de los demás gladiadores, basándose más en mantener la distancia y la velocidad, que en el ataque frontal, como el del resto de los combatientes.

Amphitheatrum Flavium, posteriormente denominado como Coliseo Romano, recinto de las luchas modernas entre gladiadores.

Coliseo Romano Amphitheatrum Flavium

Con respecto al día a día de los Gladiadores, su historia y su orden social, poco es lo que se sabe de forma académica y documental, por lo que prefiero referirme y destacar a aquellos tradicionalmente comprados como esclavos, sobre todo esos que se convirtieron en luchadores de éxito, a los que disfrutaron de las mieles de la fama con sus miles de seguidores, así como con los regalos costosos e incluso haciendo hincapié en los que obtuvieron su ansiada libertad, no antes de alcanzar el número de victorias suficientes que le hicieron leyendas e incluso héroes de sus respectivas arenas.

Al respecto, y sin ánimos de entrar en valoraciones sobre el por qué y para qué las autoridades romanas utilizaban a estos hombres, con la finalidad de promocionarse, lograr poder, riquezas, fama y hasta ciertos cargos públicos, he querido más bien hacer un pequeño y humilde homenaje a esos hombres que en cada segundo de sus luchas en esas arenas, arriesgaban sus pellejos, no sólo para salvar sus vidas y forjarse “una leyenda y un respeto ante la gente del pueblo”, sino para inmortalizarse ante la historia. Por ellos, por su valentía y su arrojo, es que he hecho, luego de ciertas investigaciones, no muy profundas en realidad, una lista regresiva de los 10 mejores Gladiadores que conoció el mundo antiguo (o por lo menos la Antigua Roma).

10. Marcus Atilius

Marcus Atilius

Aunque era “Ciudadano Romano de Nacimiento”, Atilius prefirió unirse a una escuela de Gladiadores en un intento por liquidar las numerosas deudas que había adquirido durante su vida. En su primera batalla logró derrotar a Hilario, un Gladiador perteneciente al emperador Nerón, quien había salido victorioso en treces batallas consecutivas. En otro combate, Atilius derrotó a Lucius Raecius Felix, quien tenía un invicto de 12 batallas. Las hazañas de Atilius fueron registradas en mosaicos y dibujos descubiertos en 2007.

9 y 8.- Vero y Prisco

 Vero y Prisco

Aunque la última pelea de estos dos Gladiadores haya sido entre ambos, la misma fue considerada una de las mejores documentadas de la Roma Antigua aunque paradójicamente se sepa muy poco de estos dos personajes de la historia. En realidad la batalla entre Vero y Prisco fechada en el primer siglo d.C. fue el primer combate entre Gladiadores en el célebre Amphitheatrum Flavium (actual Coliseo Romano). En la misma se nos relata que luego de una vigorosa lucha que se extendió por horas, los dos Gladiadores se rindieron uno al otro, al mismo tiempo, bajando sus espadas como un signo de respeto mutuo. Según los historiadores de la época, la extasiada multitud gritó exasperadamente como en señal de aprobación, por lo que al emperador Tito no le quedó más remedio que premiar a ambos con “LA RUDIS, una espada de madera que se les daba a los Gladiadores como símbolo de libertad (al momento de su jubilación).

Vero y Prisco abandonaron la arena como hombres libres.

7. Tetraites

Tetraites

Tetraites originalmente sería descubierto por medio de unas inscripciones encontradas en Pompeya, en el año 1817. Su imagen apareció en unos dibujos que ilustraban su valiente victoria sobre el Gladiador Prudes. Su estilo consistía en luchar con un caso semejante a la figura de un pez, una espada corta, un enorme escudo rectangular, así como protectores de brazos y espinilleras. Las dimensiones de la fama de Tetraites en el pasado serían finalmente comprendidas luego de finales del Siglo XX, cuando se encontraron cerámicas con ilustraciones de este luchador de origen desconocido, en lugares tan lejanos como Francia e Inglaterra.

6. Spiculus

Neron

Spiculus fue otro famoso Gladiador del primer Siglo d.C, quien supuestamente tenía una relación de especial proximidad con el malvado emperador Nerón. Luego de las numerosas victorias de este Gladiador, Nerón le concedió palacios, esclavos y riquezas más allá de su imaginación. Cuando durante el año 68 d.C, el emperador fue destronado, solicitó a sus asesores que localizaran a Spiculus, pues quería morir por la espada del famoso Gladiador. Pero como Spiculus nunca fue localizado, Nerón se vio obligado a suicidarse.

5. Carpóforo

bestiarii

Mientras que los demás gladiadores de esta lista son celebres por sus combates cuerpo a cuerpo contra otros seres humanos, Carpóforo fue un famoso bestiari. Estos Gladiadores luchaban exclusivamente contra animales salvajes, y evidentemente, tenían carreras muy cortas. Luchando en los inicios del Amphitheatrum Flavium, Carpóforo se hizo famoso por derrotar a un oso, un león y un leopardo en la misma batalla. En otro combate, ese mismo día, mató a un rinoceronte con una lanza. En total, se cuenta que mató a veinte animales salvajes en esa misma jornada de luchas, y como resultado, sus seguidores y compañeros de profesión llegaron a comparar a Carpóforo con el mitológico Hércules.

4. Crixo

Crixo

Originario de la Galia, Crixo había luchado por los Alóbroges contra los romanos hasta su captura, luego de lo cual fue reducido a ser un esclavo durante varios años antes de convertirse en Gladiador. Su éxito fue notable en la arena, pero tenía un profundo resentimiento por su Lanista, el propietario de la Escuela de Gladiadores de Capúa, Quinto Léntulo Batiato, de quien huyó para liberarse, en compañía de Espartaco y 73 gladiadores más. Crixo luchó en la llamada Rebelión de los Esclavos (o Tercera Guerra Servil), colaborando en la derrota  de algunos ejércitos enviados por el Senado romano a acabar con la revuelta.

Por desgracia Crixo fue alcanzado por las legiones romanas en el año 72 a.C, debido a su separación de las tropas principales del ejército de Espartaco, motivado a diferencias estratégicas, consiguiendo su muerte antes de que pudiera vengarse de aquellos que lo habían oprimido durante tanto tiempo.

3. Flamma

Flamma

Flamma fue un esclavo de origen sirio, quien murió a la edad de treinta años tras haber luchado treinta y cuatro veces, de las cuales ganó veintiuna. Nueve de sus combates terminaron en empate, siendo derrotado en tan sólo cuatro ocasiones. Lo más llamativo de su historia es que a Flamma se le entregó “LA RUDIS” cuatro veces, la cual rechazó en todas las oportunidades, y por ende su libertad, optando por seguir peleando hasta su muerte. La grandeza (o la estupidez) del fornido luchador, fue acrecentada precisamente por haber desdeñado 4 veces el poder quedar liberado de sus ataduras, así como de poder vivir como ciudadano romano por el resto de sus días.

2. Ganiccus

Gannicus

Gladiador de origen celta que fue campeón por muchos años de la famosísima “Ludus de Capua”. Con respecto a su historia, algunos dicen que obtuvo “LA RUDIS” por sus grandes victorias en la arena, pero que por motivo de problemas económicos, también regresó a su antiguo oficio, devolviéndose a su Ludus hasta escaparse de la misma junto con Espartaco, los galos Crixo, Enomao y el romano Castus, convirtiéndose en uno de los líderes de los esclavos rebeldes durante la Tercera Guerra Servil (73-71 a. C).

1. Espartaco

Espartaco

Sin duda alguna, “Il Gladiatore” más famoso de la historia. Fue un soldado de origen tracio (actual Bulgaria), que formaba parte de las legiones “auxilias” romanas (fuerzas compuestas por soldados pertenecientes a territorios anteriormente conquistados por Roma) de las cuales desertó hasta que fue capturado y vendido como esclavo. Fue destinado con su hermano a trabajos forzados en unas canteras de yeso, pero gracias a su fuerza física, fue visto por un mercader al servicio de la Escuela de Quinto Léntulo Batiato, el lanista más prestigioso de Capua, quien reconoció su potencial y compró a Espartaco con la intención de convertirlo en un Gladiador.

Este hombre, que la mayoría de los historiadores de la época reconocen como culto y muy apto para la estrategia militar, aprovechó su permanencia en esta escuela, para idear y llevar a cabo una rebelión a fin de escapar junto a varios compañeros. Unos 74 hombres encabezados por él, junto a Crixo, Gannicus y Enomao, con quienes huyo de la ciudad armados con todo lo que encontraron. Luego de retirarse estratégicamente al monte Vesubio, empezó a preparar a sus compañeros, a recolectar dinero a través de acciones de pillaje contra las localidades vecinas, y a incluir numerosos esclavos de las localidades cercanas, fundamentalmente gracias a que hacia un reparto equitativo (como iguales) de todos los bienes que ganaban para su causa.

Dada la gran excitación y adeptos que comenzó a ganar la causa de Espartaco, los romanos, sin dar mucha importancia a lo hecho por el tracio en Capua y otras ciudades vecinas, enviaron una pequeña brigada de soldados, que fue derrotada fácilmente. La historia cuenta que Espartaco, como líder de la llamada Tercera Guerra Servil, llegó a agrupar la fuerza de casi 80 mil hombres, y que además, durante casi 3 años (desde el 73 al 71 a. C.) infligió grandes derrotas al supuestamente más disciplinado, preparado y fuerte ejercito del mundo antiguo. 

Este hombre entraría en la Historia Universal como aquel Gladiador que fue obligado a serlo por esclavitud, quien se negó a serlo bajo mansedumbre, demostrando a la humanidad que un ser humano, un guerrero, no es nada fácil de domar cuando antepone sus principios y sus ideales de libertad, por encima de cualquier cosa, incluso la vida.

Via Appia

 
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Publicado por en 17/02/2014 en Culturales, Historia

 

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Sólo es música

Pentagrama Musical.

Pentagrama Musical.

La música, esa expresión del alma que se convierte en corcheas y semicorcheas de puntos en el aire, aquella que te permite tararear encima de pentagramas soportados en las líneas del horizonte. ¿Qué sentimiento o acontecimiento humano no se ha registrado a través de la música? Unas te llevan a sublimar, otras a reflexionar, pero lo cierto es que ella le imprime la armonía y el ritmo que decidas darle a tu vida en un momento determinado.

Eso lo saben los expertos, los publicistas, lo comerciantes, los espirituales, los puristas, los científicos, los bohemios y tú. La música está con nosotros desde la misma aparición del planeta. Hay quienes dicen que todo es música, o casi todo como pienso yo. Ella está en la lata que usas como percusión, en la peineta por la que soplas como flauta o harmónica, y hasta en las palmas de tus manos, con las que haces la clave de salsa o son montuno.

La música está en el viento, ese que te habla en el oído, o en la lluvia que cae y que en la tierra da un tono, así como otro distinto en el asfalto o sobre el cemento. Una canción está en la sonrisa de una dama, o en el lunar que se encuentra en el labio de una amante. En sí es esa lírica y el sonido que producen esos besos lentos, que también los apasionados, así como el que generan el ritmo acompasado o atribulado de los cuerpos al chocar.

Corcheas y Semicorcheas.

Corcheas y Semicorcheas.

Musique es lo que te transmiten los gemidos, los susurros, las palabras encendidas o con acento prosódico, en aquellos momentos de fusión entre almas, pero también es aquella que sale de los pájaros que siempre se posan sobre mi ventana, esa que precede al sonido de un vehículo o al canto de los niños que alegremente comienzan su jornada escolar. Todo es sonido como dice @jason_mraz, ese al que si le das sentido, genera la melodía y hasta el concierto de tu vida.

Ella puede ser el todo de tu vida, ya que más que un sentimiento, también es una evocadora de recuerdos y una expresión de anhelos futuros. Es el instrumento por el que halagas a quien está hoy y por el cual también tributas a quien o quienes ya se fueron. Así cada canción, cada sonido, pueden ser catalogados en la biblioteca de tu existencia para ser registrados y así traer en un instante, cada momento realmente importante de tu vida.

Con una melodía arrullas, también consuelas, homenajeas (como dije antes), protestas, enseñas, pero lo más importante de todo, con la música enamoras. ¿Cuantas parejas, cuantas relaciones y cuantas familias se constituyeron en la historia gracias a la música? es infinito ese registro, es imposible medirle, pero sobre todo, es innegable su legado, es inmenso su influjo, como inmenso es el poder de Dios, porque la música es eso en sí, un regalo que él nos dio en extensión por ser su mejor creación.

Música ha sido lo que he regalado a las personas más valiosas de mi entorno, ya sea tarareandoles algo, cantándoles algo, tocándoles algo, y ya en estos tiempos, compartiéndoles videos o llenándoles sus Ipods y teléfonos inteligentes, de ese otro universo de fantasías e historias que son parte de lo que he oído y disfrutado desde la propia cuna. Para mí sin música la vida no tiene sentido, no tiene cabida, por lo menos no en este plano existencial.

Notas musicales.

Notas musicales.

Siendo así, ante el hecho de tener que quedarme en casa, por reposo, o porque el día también responda a una escesiva lluvia, incluso hasta por la orden expresa de no ejercitarse por al menos un mes, es la música la que ocupa todos esos espacios restantes. Es la que me ayuda a escribir, y cuando lo haces, te preguntas si lo haces por ocuparte o tal vez por aburrimiento, pero no, es gracias a ella, a lo que incita, a sus sonidos, los que hacen que resulte esta y otras notas.

Con ella tecleo las letra clave de mi PC hoy en día, y aunque no sale en la misma posición, así como tampoco me coloca en primer plano la foto de siempre, eso no tiene importancia mientras eso suceda sonando Aerosmith al fondo. Volteo y ahora la bicicleta reposa al lado de la portátil y no cerca de la puerta en donde debería estar un domingo a la espera de ser usada para rodar en el asfalto, pero no parece estar molesta sino más bien danzante.

Honestamente aunque sinopticamente no me creo que por esto último, busco darle mejor sentido al momento con más música. Pudiese hacerlo encontrando otra cosa que hacer, sólo bastaría una buena película, tal vez ver vídeos en internet o esperar a comer ese antojo que pedí por teléfono. Con el compás de sus acordes me viene una nota mental, cambiarle las baterías a las dos luces traseras de la mountain bike, pero ya va, será más tarde, cuando la lluvia, pero sobre todo la música, me dejen.

Que también una de las luces traseras del carro tampoco enciende, esa también espera por su turno, pero ya vendrá su momento. Ya son 2 las cosas que puedo hacer, pero ante los sonidos de la guitarra de Pablo Alborán, en este momento esas diligencias están archivadas y pueden esperar. Llega una tercera tarea a mi cerebro, porque incluso puedo aprovechar el tiempo para cubrir con una calcomanía, el rayón que le hice a la MTB en mi última rodada, pero que importa, ante la música, hoy todo queda relegado a un segundo plano.

Veo mi reloj, me voy hacia el inicio de esta nota, y soy consiente de que sin darme cuenta, entre una y otra canción, ya salió un nuevo artículo, y pensar que tenía ya casi un mes sin escribir porque sin la música no me inspiraba, o no sabía si escribir sobre lo cotidiano podía interesar. En todo caso, nada de esto fue “ex-profeso”, o estuvo basado en alguien o algo en especial, vino de la mano (y del teclear) con mi alma interior, le hizo la música juego a mis dedos para sacar o decirme algo que desde mi anterior escrito no encontraba o no entendía.

Viva la Música.

Viva la Música.

En definitiva, ante la duda, gracias a la magia de las canciones, seguí tecleando, como se hace en la vida ante las vicisitudes, y terminé este proyecto, justo cuando lo hizo la pieza “Ho Hey”, de The Lumineers, esa agrupación tipo country o neofolk, como con influjos irlandeses, esa que me gusta más que Mumford & Sons, conjuntos de los que espero escribirle en alguna otra oportunidad.

Esta nota fue escrita y publicada por Gustavo Adolfo Agüero Cruz, para “El Blog de Gustavo” gracias a la herramiente de WordPress para Blackberry Playbook.

 
 

El Tata Madiba

Las canas de la paciencia.

Las canas de la paciencia.

De tu gestión presidencial, se ha escrito mucho, para ello sólo basta acudir a las innumerables fuentes que hay al respecto. De ello no voy a escribir porque además son períodos en donde la labor de un ser humano debe analizarse en conjunto y no en individual. De tu visión epopéyica, de la que puede hablarse ahora, luego de haber pasado más de 20 años de tu liberación en la lucha contra el régimen del apartheid, tampoco voy a referirme, para ello pueden acudir a películas como “Adios Bafana” e “Invictus”. Yo, sin lugar a dudas, prefiero quedarme con el hombre de a pie, con ese sudafricano común, ese abogado y activista político del pueblo que mantuvo su esencia y su hidalguía, pero sin ser altivo ni arrogante.

Para mí Nelsón Mandela fue, es y será mucho más importante para la humanidad, por el legado que nos deja con su paciencia infinita para llegar a la meta vislumbrada, por su dignidad inquebrantable para no ceder (tipo síndrome Estocolmo), a esos 28 años de presidio a los que fue sometido por sus captores, pero por sobre todas las cosas, por esa voluntad espiritual así como la claridad metal que tuvo para mantenerse en ese largo período de tiempo, sin dañarse, sin contaminarse, sin ceder a la desesperanza, al odio o a la venganza, a los cuales siempre antepuso la visión y el ideal nacional que albergaba en su corazón, con la convicción inalterada de una Sudáfrica Libre y Democrática.

Ese es el MADIBA con el cual yo me quedo, ante el cual hago una reverencia en señal de respeto.

Es a ese TATA de los sudafricanos, a ese ser humano que a pesar de estar apenas saliendo de una cárcel, encanecido y visiblemente envejecido, hasta con signos visibles de ciertos padecimientos físicos, al que tuvo los arrestos, la energía y las ganas que todo hombre de aura especial tiene, no sólo para conducir los destinos de un país, sino para ir sanando y amalgamando de nuevo a una sociedad altamente fracturada por el odio interracial, el segregacionismo, la división y la violencia, esos elementos que estaban a punto de conducir a su amada patria a una guerra civil.

Madiba

Madiba

Para mí, más importante que sus premios Nobel, que su reputación y carisma, que permitieron luego de su elección como presidente y posterior figuración como notable de Sudáfrica, la realización de diversos eventos de importancia mundial en ese país, no es ni siquiera que gracias a su lucha, su nación haya podido decantarse en un sistema democrático sólido, hecho que pasaría tarde o temprano, con Mandela o sin Mandela. Tampoco el que gracias a su influjo, los Springbooks hayan ganado la Copa del Mundo de Rugby (durante su mandato) o que la nación de los Bafana-Bafana haya sido escogida como el primer país de África en albergar una Copa del Mundo de Fútbol, por hablar de dos hecho más triviales y superfluos, en los que tal vez se centren más las nuevas generaciones, quizás por la publicidad y la fama que estos eventos traen consigo, los que incluso han dado motivos para la realización de una de las varias películas que sobre este gran hombre se han realizado.

Para mi es más importante ese Mandela que fue, es y debe ser inmortal, fundamentalmente gracias a esa conducta incansable pero a la vez humilde con la que fue minando y terminó venciendo a los violentos, cosa que pasa con muy poca frecuencia en nuestra historia universal.

Él es ese Nelsón que se ganó la eternidad debido a su don de gente, o sea, por su condición humana, por llamar a la paz y por extenderle la mano a sus opresores (a quienes incluso perdonó). Porque en su sentido de la historia, Madiba supo poner primero los intereses de su pueblo y los de su nación, antes que anteponer los suyos como persona y figura política.

Nelson Mandela debe estar en el Olimpo de la historia de la humanidad, principalmente porque también fue capaz de conciliar entre razas, pero sobre todo, por lograr unificar a un país entero, y ello a pesar de que si hubiese querido, habría impuesto a su propia etnia (de mucho mayor número en población), situación que se le presentaba a favor, no sólo por ser mayoría, sino por la justificación que le daba la opresión a la que fueron sometidos por muchos años con el apartheid .

El abogado y activista político antes de entrar a la cárcel.

El abogado y activista político antes de entrar a la cárcel.

Para mi Madiba nació y se hizo en la Isla de Robben, allí modificó lo que debía cambiar como persona, como político, como hombre público, aprovecho esos largos 28 años para ejercitarse aún más de lo que ya estaba, no sólo intelectualmente, sino en el plano físico, se hizo más humilde, más humano, desechó la vanidad del abogado, que en sus años mozos era todo un logro no sólo para un sudafricano promedio, sino para una persona de su origen. Su celda, en vez de ser su sitio de claustro, la convirtió en su biblioteca, en su santuario de meditación, en ese lugar de luz en el que se sentaba viendo por los barrotes hacia la costa.

TATA, sobre ti sería mucho lo que pudiese escribirse, incluso, en mi deformación profesional como antiguo diplomático he podido caer en la tentación de llenar estas lineas con la influencia de tu labor y activismo político para con los conceptos de la democracia moderna, pero en tu cumpleaños, me pareció mejor ensalzarte en tu mundanidad, como hombre de a pie, como sudafricano común, como ese mortal que mientras más imperfecto y más humano, se fue haciendo grande a través de la historia oral y el amor de su pueblo y su nación.

Es al respecto, que esta nota está orientada a ese ser que me imaginé siempre leyendo, tal vez un tratado de política, tal vez la prensa o uno de los  libros de su profesión, pero eso mientras hacia varias sesiones repetidas de abdominales. Este es un artículo para ese ejemplo de multitudes al que pensaba tratando de comer sano a pesar de estar recluido en una prisión, a ese referente que con su conducta tras las rejas, llamaba a sus correligionarios políticos, tantos los encerrados con él, como a aquellos allende las rejas, encargados de mantener al movimiento político en la calle, a no caer en la violencia, ni con los guardias del presidio, ni con las fuerzas del orden y ni siquiera con el partido político oficial.

El TATA del pueblo.

El TATA del pueblo.

Así de grande te veo, Nelson Rolihlahla Mandela, hombre ilustre e inmortal en tu humildad, en tu paciencia infinita, presidente de presidentes, leyenda de leyendas, y eso aún estando vivo, héroe real que se merece este humilde tributo de mi parte, así como el más grande de los respetos.

SAWABONA mi hoy nonagenario estadista, hombre de paz y de principios, ser de hidalguía y bondad como pocos, a quien desde el otro lado del mundo quiero desearle un Feliz Cumpleaños. Toda la buena vibra del mundo viejo, esperando que puedas estar, pero eso sí, todo el tiempo que tu alma y tu corazón sigan deseando seguir compartiendo con nosotros en este plano.

 
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Publicado por en 18/07/2013 en Culturales, Curiosidad, Historia, Opinion

 

I know that is not tuesday, but I’m on the Rock (T&T Primera Parte)

Vista del Queens Park Savannah

Vista del Queens Park Savannah

Mucha vibra, mucha alegría, se respira deporte, y como no, si junto con los jamaiquinos los trinitarios pueden preciarse de tener a los atletas de pista y campo más veloces del planeta. Ato Boldon y Haswley Craford me llegan inmediatamente a los pensamientos, así como Dwight Yorke y Russell Latapy, que bien no siendo corredores, eran muy veloces y afamados futbolistas en su época.

“I’m back friend” le digo derribando por detrás al Señor Keith Millete, otrora conductor de la Embajada de Venezuela, quien casi no se muere de un infarto impresionado por verse en la grama sin saber por qué, y por quien. Le extiendo la mano y le digo: “I know that is not tuesday, but I’m on the Rock”. La risa y la carcajada del bueno de Keith no fue nada normal.

“Heyyyy, Mr. Gustavo, but today is not the time for the Calaloup Soup at the Plantations Restaurant”. “Don’t worry my friend”, le respondo al siempre jocoso trinitario, I’m training today but for sure I’ll eat all the doubles that the whole St. James Avenue will be sale this night for me. Vuelve a dejar salir una carcajada y con su acento de inglés caribeño (y de calle), me suelta una verborrea que para traducirles quería decir algo parecido a esto: “en definitiva este blanquito nació con huesos, humor y alma de negro, de trinitario”, “you’re trini to the bone Mr. Gustavo” me espetó, a lo que yo le respondí: “hey, hey hey, don’t put me in any problems with my indians friends here, for them my behavior is like a indian man”.

Asintío picaramente mientras ya caminaba a mi lado, mientras de igual forma me decía en tono más formal: “Always kind and diplomatic Mr. Gustavo, the friend of all trinidadian, regardless of race and color”. Le agradecí el concepto y le dije que por favor me tratara con informalidad, que cuando le iba a quitar el Mr. a nuestra amistad, que ya yo en el sentido estricto de la palabra, no era ni su jefe, ni mucho menos un diplomático, a lo que este hombre de corta estatura (a diferencia de la mayoría de sus congéneres), me respondió indicando que mientras más se valora una relación, bien sea de amigos o en cualquier plano de la vida, mayor debe ser el respeto y la estima.

Queen Park Savannah. Frente tenemos el Ministry of Foreign Affairs of T&T.

Queen Park Savannah. Frente tenemos el Ministry of Foreign Affairs of T&T.

A ello agregó que si bien puede ser que hayan situaciones y momentos en la vida, uno no deja de ser ese o esa persona que vino al mundo para lo que nació, y ya antes de montarnos en el carro para ir a almorzar finalizó: “If you born for a diplomat Mr. Gustavo, listen to me well, you always be an diplomat, that is part of you, of your soul, your destiny”.

Me quedé pensativo y permití que el amigo manejara, ya estoy desacostumbrado al “right hand drive”. Mientras el conducía, preferí observar a las parejas y familias haciendo su picnic dentro del parque, a los cricketers jugando en otro basto sector. Me alegré pero a la vez me dio mucha nostalgia, porque entré en cuenta que ya hace 3 años que no me daba una vuelta alrededor de esos más de 2 km de circunferencia, la redoma más grande del mundo.

El Tradicional Coco Frío para los visitantes, transeúntes y atletas.

El Tradicional Coco Frío para los visitantes, transeúntes y atletas.

Bordeamos el Queens Park Savannah, le dimos la vuelta de nuevo, y pues me topé otra vez con los diversos expendedores de la Cold Coconut Water y los Ice Cone (raspados de hielo con sabores artificiales, de los que ya quedan muy pocos en Venezuela). Claro Ustedes dirán, ¿Pero como que otra vez, si ni siquiera indicaste en donde comenzaba tu nota?, y es que ciertamente el primer y mejor párrafo de mi escrito, no sé cuando ni donde se me extravío (o mejor dicho, borró). Echémosle la culpa al virus de la máquina y no al escritor, por favor.

En todo caso, parece no haber cambiado mucho la isla, al menos eso me parece en Port of Spain, esa antigua Puerto España de los españoles en la que a lo lejos, desde un apartamento, suena un calypso antiquísimo, una canción muy tradicional de ese ritmo musical oriundo de Trinidad & Tobago y que fue paradójicamente internacionalizado por un jamaiquino, el cantante Harry Belafonte, en 1956.

No sé si lo recuerdan, pero era ese señor afrodescendiente que cantaba la canción “Banana Boat Song”, o sea, para quienes no les suena el nombre, esa pieza chistosa y no menos armoniosa que se convirtió en una de las melodías principales de la película Beetlejuice. Mientras tarareo la música pienso y me digo que tiene que ser alguien de avanzada edad, porque en tiempos de soca, rapso, dancehall y hip hop, no es frecuente escuchar ese tipo de corrientes musicales de los años 50 y 60, por estos lares.

Figura de un Calypsonian a la entrada del Restaurante Mango's

Figura de un Calypsonian a la entrada del Restaurante Mango’s

En todo caso, el ritmo, aunque lento, era cadencioso, pegajoso, tenía pega-pega, como dicen que también tiene la isla, y que supuestamente es lo que cautiva a las personas que visitan por más de una oportunidad este país. En fin, calipso, soca, steel pan, agua de coco, ice cone, corn bread (o pan de maíz), así como el súper empalagoso “Chubby”, sí, esa bebida a base de cola en envase pequeño que destinan para los niños, y que se amontonaba en los cestos de basura del parque….Uhm sí, no era producto de un sueño, lo picante del sol en mi piel me lo ratificaba.

Definitivamente estaba en Trinidad, mi Trinidad, “The Sweet Island” como la llaman acá, y pues a pesar de ser miércoles y no poder ir a comerme una sopa de calalou, igual me sentía agradecido con la providencia de permitirme estar en esta parte del mundo, justo en el sitio en que me encontraba, en ese momento, rodeado de todas aquellas cosas, de todas esas personas, de esas señales.

Continuará……. 

 
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Publicado por en 10/07/2013 en Culturales, Curiosidad, Historia, Opinion

 

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Torrealba, el Inmortal de la Música Venezolana

Estatua a Juan Vicente Torrealba a la entrada de Camaguán.

Estatua a Juan Vicente Torrealba a la entrada de Camaguán.

A ese Señor lo conocí sentado con su Liqui-Liqui Blanco junto a mi abuelo, mis padres y mis tíos, un fin de semana de verano, de esos muchos en los que la familia se reunía a conversar en el inmenso patio de la casa de “La Catorce”, en Calabozo, Estado Guárico. En aquel momento, en mi más corta infancia, sólo me parecía uno de esos llaneros del campesinado, con su cara redonda (como todos ellos), quien tal vez fuese un amigo provincial de la familia que venía a visitar a “los caraqueños que estaban de vacaciones en el pueblo”.

Más me llamaba la atención la imagen de esa otra persona, con sus lentes que eran del grosor del “culo de una botella”, de quien con el tiempo, y gracias a sus frecuentes visitas a la casa, me enteraría de que era el hijo de ese artista llanero famoso y reconocido de nombre Juan Vicente Torrealba. De hecho, fue ya en plena etapa de crecimiento, cuando de oyente en una de esas tantas tertulias familiares, le escuché a Santana Torrealba hablar con pasión sobre alguno de los alcances musicales de su padre, ese arpista quien en mi infancia era un total desconocido, sobre todo en un país en el que en los años 70’s, poca promoción y valor se le daba a la música folclórica venezolana.

A Juan Vicente comencé a verlo y a valorarlo en su real dimensión, recostado en un chinchorro, por allá por mi adolescencia, cuando mientras leía y estudiaba, escuchaba sus canciones al fondo. Concierto en la Llanura, La Potra Zaina, Sólo con las Estrellas y Rosario, eran algunas de las piezas infaltables en el cancionero de mi abuelo Pablo, a quien constantemente se le escuchaba referir algo del primo hermano de mi abuela, cada vez que se escuchaba o se entonaba una de sus canciones.

Juan Vicente con su Arpa inseparable.

Juan Vicente con su Arpa inseparable.

Antecedido por la cantidad de referencias de mi culto e ilustre abuelo, fue como escuché un día de verano, creo que estando de visita en casa de otro tío en Camaguán, la historia familiar según la que supuestamente Juan Vicente Torrealba le habría escrito su famosa canción “Rosario”, a una de sus primas (y tía abuela mía) quien por cierto llevaba el mismo nombre de la canción. Contaban tanto mi abuela Margot como 4 de mis tías abuelas, que Rosario, la mayor de las hermanas, era una mujer muy hermosa y altiva, una de esas flores del llano, incluso más hermosa por su lozana tez blanca, pero sobre todo por su ímpetu, su rebeldía y temperamento vivaz.

No sé a ciencia cierta, si tal historia haya sido la correcta, o por el contrario la misma se refiera a una de las esquinas de intersección del sitio en donde nació allá cerca del Nuevo Circo de Caracas, que también lleva ese nombre. Realmente no creo esto último, ya que si han escuchado la letra, se habrán dado cuenta que la misma se refiere a una dama. Por otra parte, en el seno familiar siempre se contaba la historia sin que su hijo Santana, hiciera algún desmentido al respecto.

Fue así como llegaron mis años de Universidad, y con ellos mi interés por ejecutar instrumentos musicales así como por incursionar en el canto coral. Esa época, en plena década de los años 90’s, coincidía con un movimiento que buscaba desempolvar y dar respaldo a la cultura nacional, haciéndose énfasis en la promoción de la música llanera (así como en menor grado, de otras variantes musicales del folclor venezolano). En tal sentido, me hacía sentir orgulloso saber y escuchar como Juan Vicente era reconocido por haber introducido el fondo del Contrabajo, a aquella música que hasta los años 50’s sólo se interpretaba con “Arpa, Cuatro y Maraca”.

Me enorgullecía más aún, que ese nuevo sonido de la música llanera fuera denominada como de “estilo torrealbero”. Se me hinchaba el pecho de sólo pensar que el primo hermano de mi abuela hubiese llegado a tales grados de excelencia. Más aún cuando leía por aquellos años, que el gran arpista había trabajado incansablemente con algunos luthiers en la búsqueda de pulir el sonido del arpa, así como bajando los timbres de voz y reduciendo los gritos a garganta limpia, ello con la finalidad de darle un salto de calidad a la música del llano, haciéndola más universal y comercial sin que perdiese su acento local y su arraigo, con la intención denodada de hacer más atractivo este género y acercarlo a todo el país.

Reflexionando sobre su obra musical.

Reflexionando sobre su obra musical.

En una entrevista que le acaban de hacer a sus 96 años, leí que este grande del folclor explicaba: “Al caraqueño no le gustaba eso”, en referencia a los gritos muchas veces desentonados del cantante recio de las llanuras. Y vaya que la estrategia le dio resultado, ya que no sólo Torrealba logró conquistar a los caraqueños con sus paisajes del llano, sino que desde sus sabanas del Guárico, logró la inspiración y la calidad musical necesaria para conquistar todo el país hasta traspasar más allá de nuestras fronteras.

¿Quien iba a pensar que ese hombre con rostro de Juan Bimba, llanerote promedio, desde el Hato Banco Largo, en las afueras de Camaguán, iba a llevar la música venezolana a geografías tan lejanas y a niveles tan altos? A principios del Siglo XX aquello era impensable a pesar de que Juan Vicente proviniese de una familia de tradición y estirpe en la región, de más de ocho generaciones, establecida en el llano venezolano incluso antes de la Independencia.

Es motivador leer a este nonagenario inmortal, quien a su avanzada edad se encuentra muy lúcido y vivaz al decir: “A mí la música me nació arreando ganado, al principio fui inspirado por los bramidos de vaca y la soledad del llano”. Es más conmovedor ver como gracias a su pasión e incansable trabajo, llegó a convertirse en referencia frente a sus cuerdas gracias a piezas como “Concierto en la Llanura”, cuya ejecución es requisito indispensable para graduarse como arpista en diversos conservatorios de música, como por ejemplo en el de Paraguay.

Su extensa y prolífica carrera lo ha hecho no sólo ser referencia para venezolanos y paraguayos, ya que también en Colombia ha recibido varios reconocimientos de los festivales de música tradicional que suelen realizarse en varias localidades de ese país, así como en México, en donde por su parte, le dieron su nombre a una calle, a un parque y a una plaza de la ciudad de Xalapa, siendo su canción “Guadalupana” una de las más queridas y aplaudidas en ese país. Pero no sólo en América Latina se le reconoce su trabajo a este guariqueño, ya que también en España, Francia, Suiza, Italia y Portugal, su música con “estilo torrealbero” dejó huella, así como su liqui-liqui blanco y su arpa, con canciones tales como: La Paraulata Llanera, Esteros de Camaguán, Sinfonía del Palmar y Muchacha de Ojazos Negros.

Este es el rostro con el que se conoce a Juan Vicente Torrealba en el mundo entero.

Este es el rostro con el que se conoce a Juan Vicente Torrealba en el mundo entero.

Ya en el ocaso de su vida, a sus 96 años, este hombre sin igual sigue muy activo, regalándonos sus opiniones a través de su cuenta @juanvtorrealba en Twitter, así como por medio de distintas entrevistas, como en esa que le realizó Joseph Poliszuk, la cual dicho sea de paso, originó esta nota de homenaje en vida, a un hombre tan cercano a mi familia, familia que por cierto está muy dichosa y feliz de recordar a ese genio que luego de más de 60 años de carrera artística, nos ha dejado como herencia y regalo cultural, así como a toda la nación, 130 discos y más de 300 canciones, que no sólo enriquecen nuestro acervo, sino el de toda la humanidad, toda la universalidad.

Un abrazo Juan Vicente, que te llegue a Caracas, a Camaguán, a Calabozo, o a donde quiera que te encuentres.

Esta nota fue escrita y publicada por Gustavo Adolfo Agüero Cruz, para “El Blog de Gustavo”, gracias a la herramienta de WordPress para Blackberry Playbook.

 
 

El Verano Azul

Ciclista en Verano

Ciclista en Verano

¿En honor a la Diosa Juno? lo más probable, ¿en homenaje a la juventud?, puede ser, ¿Qué si así se le llamo para retribuir a Junio Bruto, uno de los fundadores de la República Romana?, pareciera más rebuscado pero me imagino que es lo asumido por quienes piensan que en la civilización occidental actual todo tiene un origen, o greco, o romano, o hasta tal vez greco-romano. Eso realmente no importa, lo que quiero destacar aquí es el arribo del mes de junio, y por consecuencia, lo que los estadounidenses llaman el “Summer Time”, ergo, el famoso verano que para nosotros los latinos es todo el año, pero que igualmente nos alegra porque significa que llegaron las vacaciones.

Verano, dulce verano, te reflejas a mi espalda tan azul como mi bicicleta de montaña Trek 4400. Me haces sentir el arribo de tu estirpe porque ruedo los 20 kilómetros de mi trayecto con el amarillo y la brillantez de tu clima, algo que en mi recorrido habitual no pasaba desde hace varios meses, en los que eran habituales los días de neblina, frío y colores pálidos. Recuerdo también tu llegada por la cantidad de chicas bellas en mono y franelitas, esas que sudadas por el fragor de su trote y por el deseo de verse más bellas, voy pasando como zigzagueando entre ramilletes de rosas y azucenas.

Excelso verano, has llegado con tus colores, con tu alegría y tu música, y con ello nos viene a la mente la palabra FIESTA, anunciando a aquellos seres humanos que planifican anheladamente su arribo, que llegó el momento del disfrute y el merecido descanso, ese que ya vislumbraban casi con un año de anticipación desde sus enclaustrantes oficinas. Estas ya aquí, ferviente, hirviente y hasta irreverente, acicateando ánimos y desatando pasiones. Tanto así que casi me estrello contra una vereda de arbustos por voltear a ver a la bella chica de cabello zaino, tez blanca e indumentaria Everlast a dos tonos, de pies a cabeza, esa que en su correr muy elegante a mi izquierda, a todas luces se percibe muy sana, dura y espectacular.

Enfilo de nuevo la mirada, maniobro al volante y apenado salvo las plantas por apenas centímetros, siempre con la mirada complaciente de la corredora, a quien a través de sus lentes colorados pero transparentes, se le asoma una sonrisa pícara de esas de quien se sabe halagada y se siente observada por los caballeros. Sigo mi camino, el clima cálido y picante que me llega de frente (a 28 grados de temperatura según las mediciones de mi Ipod), me recuerdan que debo hidratarme. No sale ya agua del sistema de tubos que vienen desde mi morral, ¡que calamidad!, cosa que nota el ciclista que viene pegado a mi rueda, a ese que cálculo como entre unos 30 o 35 años.

El hombre me alcanza su botella de agua, le agradezco con un gesto y me dice que baje el pedaleo, que aguante reservas para la subida, la “que se viene dura y empinada”, según me alerta. Me doy cuenta que este ciclista se sabe la ruta al pleno y aprovecho para hacerle señas a los fines de que pase a marcar el ritmo. Cuando me pasa me doy cuenta que su máquina es una Canondale Supersix Evo (Super Evolved) para competencias, caminos de asfalto y de apenas 600 y algo de libras de peso, mucho más ligera que mi rústica Trek. Sin duda alguna, mucho handicap para mi pesada montañera, con la que de inmediato me doy cuenta que es imposible pegármele de tu a tú.

Con mi TREK 4400

Con mi TREK 4400

De igual manera intento ir rueda a rueda, como no hacerlo, se viene el último giro antes de aceptar su reto a desviarnos a las empinadas subidas de Sorrento. Recuerdo que volveremos a pasar cerca de la hermosa chica corredora y me digo: “por lo menos hasta que ella nos vea, tengo que darle pelea a este tipo”. En ese momento sonaba en mi lista de música la canción “Live High” de Jason Mraz, muy hermosa es cierto, pero no la indicada para incrementar la estamina que ya le estaba incrementando el otro ciclista al recorrido. ¿Qué hacer? duda mi cerebro un instante, ¿Sigo pegado a su ritmo o bajo un poco para poder cambiar mi listado de canciones?

El pana que se adelanta unos 4 o 5 metros debido a mi indecisión, se inclina y voltea al más puro estilo del español Miguel Induraín cuando miraba atrás para chequear a sus oponentes vía a ganar una de las innumerables etapas del tour de Francia. Ahí me dije, listo, ya está, me dejaron “botao”, pero no, el tipo al que en el dorsal de su camisa se le leía “Geox-TMC”, redujo su velocidad con aquella complicidad sonriente y al ponerse a mi lado me dijo: “Dame acá ese Ipod, ¿Déjame ver que tienes?, lo que se viene ahora es complejo y necesitas impulso y música que te motive.

Lado a lado, rueda a rueda, ahora lo suficientemente lento para que él revisara mi aparato de música, pasamos ante la dama bella, yo curioso por ver que escogía como repertorio aquel hombre, y él concentrado en las diversas carpetas que yo tenía en mi repertorio. Luego de unos 5 minutos, me dijo: “Listo, ya está, con esto tendrás la motivación necesaria para que aprietes en la subida”. ¿Con que canciones me conseguiría que pudiesen darle un plus a mi rendimiento?, más aún cuando mi “co-equipero” no estaba utilizando ningún reproductor para hacerse más llevadero el camino.

Que me iba a imaginar yo que la primera canción que escucharía al entrar a esa subida que, para mí, un total inexperto en estas lides ciclistas, me parecía más bien el comienzo de una escalada al “Col du Tourmalet” fuese esa pegajosa canción veraniega de 2010 llamada “Verano Azul” de Juan Magan, que coincidencia, que interrelación tan perfecta con lo que venía pensando al comienzo de mi entrenamiento sobre la llegada del mes de junio y lo que conlleva el acercamiento de las vacaciones.

Con respecto a mi desempeño en la nueva ruta propuesta por Ciro Ramones, no voy a escribir mucho, más bien sería tema para abordar luego de que haya participado en mis primeros 10K como “runner”, que para eso es que estaba rodando con la bici hoy, pero lo que si quiero dejar reseñado es la armonía y el empuje que me inyectó esa primera canción sugerida por este avezado ciclista, la misma que con su alegría y dinamismo caribeño, se amoldó perfectamente al clima por demás azul y tropical que hizo hoy, ayudándome sobremanera cuando sentía que ya no podía pedalear más.

Nunca olvidaré que cuando más cansado estaba, el “She’s moving like a Rock Star, moving as a Porn Star, dale go you don’t stop, ya no te pares, dale mami, mueve loca, bésame la boca, fuerte como roca. Verano Azul, pa’ ti, pa’ mi”, me suministró la energía suficiente para proseguir, tal vez basada esta estrofa en el recuerdo de aquella hermosa mujer corredora que se ejercitaba en la explanada, para coronar aquel trayecto que nunca pensaba recorrer, y mucho menos culminar.

Si quieres ver el vídeo que inspiró este post, dale link aquí: El Verano Azul

 
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Publicado por en 09/06/2013 en Culturales, Curiosidad, Historia, Opinion, PNL

 

El Hombre en el Espejo

ImagenSe pelean por los despojos de alguien, en vez de hacer cambios sustantivos, se debaten entre lo místico, lo religioso o lo real, en vez de modificarse a ellos mismos, al menos una vez en sus vidas. Horas hombres perdidas trillando en lo superfluo mientras se acomodan el cuello de sus sacos preferidos y supeditan sus conciencias al abultamiento de sus bolsillos.

De uno y otro lado parecen no recordar lo bien que se siente el honor y el desinterés, así como la sensación de sentirse “realmente bien” de hacer las cosas de distinta manera. A ello prefieren la borrasca y el viento que les aturde sus mentes. Anteponen las diatribas del poder político que los enceguece y les impide ver las simples acciones a tomar para resolver el problema inmediato del hambre de aquellos que no tienen lo suficiente para comer.

Se repiten y se siguen en sus torpezas, en sus agendas, en sus alejados mundos de despropósitos, esos lares muy alejados de aquello para lo que fueron colocados allí, unos y otros, los de aquella acera y los de esta otra, pretendiendo no ver las necesidades de quienes les pusieron allí. Los separa de la realidad ese eterno verano que apenas se cuela por el cuello de botella de la ingratitud mortífera que apenas denotan a través de la escueta tapa rota de ese mismo frasco.

Siendo así, como son, se anteponen y a la vez se siguen unos a otros, a través del viento, sin tener ni querer un lugar específico a donde dirigir, a donde ir. Ellos no quieren que tú lo sepas. Quieren que tu simplemente seas su reflejo en el espejo, que pienses como ellos.

Habiéndote ya alertado sobre todo ello, te pregunto: ¿Quieres seguir siendo el reflejo? o más bien empezar a ser el hombre en el espejo de tus propios designios y tu propia evolución?. Tu eres quien decide si realmente quieres cambiar tu forma de ser. Para ello, en el caso de que tu respuesta sea si, no puede haber un mensaje más claro que el de la observación desde lo interno, ya que si quieres que el mundo (tu mundo) sea un lugar mejor, tienes que darle un vistazo objetivo, pero sobre todo hacerlo a través de tu propio cambio.

No importa que anteriormente no hayas tenido suerte en algo e incluso que hayas sido víctima del amor (o desamor) egoísta de algunos o alguien, recuerda siempre que más allá de tus propios problemas, están esos otros todavía más graves como los de aquellas personas sin hogar, sin dinero. ¿Podrías pretender dejarlos solos como lo han hecho aquellos personajes que te mencioné al principio?

Aunque empieces por ti, el hombre de tu propio espejo, para ser mejor y superarte instante a instante, recuerda ayudar a esos sauces que están profundamente marcados, a aquellos corazones rotos, a esos a quienes los sueños se les hicieron descoloridos. Recuerda que ellos sólo siguen el curso del viento, son desvalidos y no tienen lugar en donde estar. 

Así que ya sabes, si quieres que tu entorno inmediato, tu urbanización, tu zona, tu ciudad, tu región, tu país, tu continente y el planeta entero sean mejores lugares, debes ser claro, debes echar un vistazo y hacer un cambio, pero debes hacerlo bien, y esto mientras estés a tiempo, porque si previo a ello ya has cerrado tu corazón, ya habrás entonces cerrado tu alma. Así que no te abandones y has el cambio, tu cambio, lo más pronto posible. Ya una vez lo sepas y lo internalices, te será más fácil conseguirlo, así que muévete, levántate, ya lo sabes, has tu propio cambio.  

 
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Publicado por en 08/03/2013 en Culturales, Curiosidad, Historia, Opinion